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FOTO: REUTERS Durante la protesta del sábado y antes de los enfrentamientos, al menos 5 mil personas marcharon en Lima  

Una persona murió y otras tres resultaron heridas durante una protesta el sábado contra el presidente Manuel Merino en medio de un creciente rechazo popular contra el Gobierno de transición, que defendió el cambio “constitucional” y la destitución de Martín Vizcarra.

Los manifestantes abarrotaron la céntrica Plaza San Martín de Lima para protestar por sexta jornada consecutiva, en eventos que se replicaron en otras ciudades del país. El jueves último, la capital vivió una de las manifestaciones más grandes en dos décadas que dejó decenas de heridos tras choques con la policía.

La protesta era pacífica pero en la noche y a unas cuadras de la Plaza San Martín, algunos manifestantes encapuchados que buscaban ingresar a una avenida que conduce al Congreso comenzaron a lanzar piedras y bombardas contra una barrera de la policía que en respuesta lanzó bombas lacrimógenas.

Una ambulancia de paramédicos llegó cerca a la zona de enfrentamiento para atender a personas afectadas por gases y a algunos heridos, según reportes de la prensa local.

Alberto Huerta, jefe de la oficina de Lima de la Defensoría del Pueblo, dijo a periodistas que un jóven de 25 años aún no identificado llegó cadáver al Hospital Guillermo Almenara, con heridas en la cara y cuello, mientras que otros tres personas que habían participado en la protesta presentaban heridas.

La estatal EsSalud precisó en un comunicado que la víctima ingresó al hospital “por heridas de proyectil de arma de fuego”.

El primer ministro, Ántero Flores-Aráoz, afirmó más temprano que la destitución el lunes de Vizcarra por parte del Congreso dominado por la oposición fue legal y que por eso Merino no planea renunciar como piden los manifestantes.

“Aquí hubo un cambio constitucional”, dijo Flores-Aráoz a periodistas tras alegar que el Congreso unicameral usó la facultad de declarar la vacancia del Vizcarra “por incapacidad moral” en medio de denuncias de corrupción.

“Hay mucha gente que está fastidiada, que ha estado mucho tiempo confinada en sus domicilios”, afirmó al referirse a los manifestantes que salen a protestar. “Les pedimos a la gente comprensión, no queremos llegar al caos y la anarquía”, invocó Flores-Aráoz, un veterano político conservador.

Varios organismos, como Amnistía Internacional, la oficina regional de derechos humanos de la ONU y la Comisión Interamericana de DDHH han mostrado su preocupación por la “excesiva” actuación de la policía peruana en las protestas.

“La marcha no es para que regrese Vizcarra, es estrictamente en contra de Merino. Nosotros estamos cansados de la corrupción, de los políticos de siempre que se reparten e imponen sus intereses personales. Vengo acá a expresar mis derechos constitucionales de poder alzar la voz”, dijo César Anchante, un egresado de la Universidad de Lima.

Durante la protesta del sábado y antes de los enfrentamientos, al menos 5 mil personas marcharon en Lima con banderas, carteles y cánticos como “y va caer, y va caer, Merino va a caer”. En la Plaza San Martín muchos cantaron el himno nacional mientras hacían ondear una larga bandera peruana.

“Ante la coyuntura los jóvenes no podemos ser indiferentes, tenemos que venir y hacernos respetar. La población está en contra de este Gobierno liderado por Merino”, dijo por su parte Sonia Julca, una economista de la Universidad del Callao.

Merino, miembro del partido de centro derecha Acción Popular que había sido presidente del Congreso, pidió la calma al país tras asumir la presidencia y prometió respetar las elecciones generales, programadas para el 11 de abril.

Perú, el segundo mayor productor mundial de cobre y con una economía en crisis por la pandemia, ha transitado por constantes escándalos de corrupción que han llevado a tres expresidentes a prisión preventiva y otro al suicido en las últimas dos décadas.

ICA