Despacio que tengo prisa

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Prácticamente todos los líderes globales celebraron la noticia. Los laboratorios Pfizer y BioNTech reportaron avances en los estudios de la vacuna contra la Covid-19 con una eficacia de al menos 90%. Pocas han sido las voces las que han hecho un llamado a la mesura y a evitar cualquier triunfalismo que pudiera llevar a un relajamiento de las medidas de prevención que aún son necesarias.

Fue muy claro el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, al afirmar que, si bien se trata de una noticia alentadora, ésta tiene que ser tomada con “cautela”. En la conferencia de prensa del pasado lunes, el vocero gubernamental para los temas de pandemia dijo que la noticia proveniente de los laboratorios estadounidense y alemán es de carácter preliminar y que, para ser considerada como algo definitivo, “se tiene que completar todo el estudio”.

Lo señalado por los dos laboratorios se encuentra en el ámbito de una declaración ante la prensa y no ha pasado por el tamiz del ámbito científico, que implica un complejo entramado de aprobaciones previo a su salida a la producción y comercialización.

Como fue comentado en la pasada entrega, la propia Organización Mundial de la Salud ha pedido mantener la calma, dado que sus previsiones apuntan a que el 2021 será un año sin vacunas, al menos en lo que respecta a su carácter universal y su expansión a nivel internacional.

Anuncios como el de este lunes y la interpretación que se le ha dado en la opinión pública representan un serio riesgo en la percepción que se tiene acerca del estado que guarda la pandemia. No pocos gobernantes vieron en esta señal una primera salida a la crisis sanitaria, económica y, en muchos casos, política en la que se encuentran sumergidos sus respectivos países, sin tomar en cuenta su naturaleza preliminar.

México y el mundo se encuentran en medio de la incertidumbre acerca de la propagación del SARS-CoV-2. Europa ha vuelto al confinamiento y a las medidas estrictas para frenar los contagios. En Estados Unidos, el coronavirus no deja de reproducirse y en México todavía no resolvemos el debate sobre el uso del cubrebocas mientras la cifra oficial de muertes acaricia las 100 mil defunciones.

De nada servirá precipitarse en el proceso de investigación y aprobación de la nueva vacuna. Los tiempos para alcanzar a inmunizar a una buena parte de la población mundial estarán supeditados a los propios procesos que la ciencia ha impuesto para alcanzar la producción de este remedio que todos anhelamos.

De nada servirá pretender rebasar esos límites. Son cientos de millones de vidas las que están en juego. Como dijera Napoleón Bonaparte a su mayordomo, “vestidme despacio que tengo prisa”.

Segundo tercio. Sucede hasta en las mejores familias. Vaya espectáculo el que están dando el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, y el titular de la CFE, Manuel Bartlett, por las inundaciones en ese estado. Si bien la razón podría asistir a ambas partes, pareciera increíble que el funcionario federal no deje de estar metido en polémicas.

Tercer tercio. De mucho servirá la relación que el Canciller Marcelo Ebrard ha construido con el Partido Demócrata en los últimos años. Fino tendrá que tejer para establecer mayores vínculos de confianza.

                                                                                                                   @EdelRio70

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