El Instituto Belisario Domínguez (IBD), recomendó separar la regulación del cáñamo de la cannabis al de la sustancia psicoactiva, con el fin de desarrollar una industria nueva.

Para ello, consideró necesario, retomar la experiencia a nivel internacional sobre la regulación del cáñamo, ya que ello, puede generar un nuevo sector de desarrollo social y económico.

De acuerdo con la investigación, “Algunos aspectos sobre la regulación del cáñamo en México a partir de la experiencia internacional”, elaborada por los investigadores Juan Manuel Rodríguez Carrillo y Miguel Ángel Barrón González; la revisión de la normativa internacional muestra que los países, han optado por generar regulaciones diferenciadas para el cannabis psicoactivo (marihuana) y para el cannabis no psicoactivo (cáñamo).

Destaca que países como Estados Unidos y Canadá, tienen normativas distintas para ambas variedades de cannabis, mientras que Uruguay las regula de forma convergente en una misma ley, sin embargo, por una parte, tiene reglamentos para cada variedad de cannabis y, por otra parte, asigna la regulación integra del cáñamo a otra institución diferente a la que regula el cannabis psicoactivo.

La propuesta de regulación de la marihuana que en estos momentos se encuentra en proceso de análisis en comisiones del Senado incluye, a su vez, la regulación del cannabis no psicoactivo (cáñamo), mientras que en países como Canadá y Estados Unidos existen regulaciones diferenciadas para dichas plantas, señala un estudio de la Dirección General de Investigación Estratégica del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República (IBD).

El documento del IBD, explica que, aunque el dictamen en materia de regulación del cannabis fue aprobado en lo general por las Comisiones Unidas de Justicia, Salud y Estudios Legislativos, Segunda del Senado de la República el 4 de marzo de 2020, aún está pendiente la discusión y votación en lo particular por parte de las Comisiones Unidas, por lo que el dictamen puede sufrir modificaciones.

 

DAMG