Foto: Reuters Algunos hospitales privados en Bolivia atienden a embarazadas que no pudieron acceder a la salud pública, mientras que otros abrieron salas para madres con Covid-19, ya que 80% de las mujeres gestantes da positivo en el test.  

Irma Arancibia decidió que el nacimiento de su séptimo hijo sería dentro de su casa. Con los hospitales de Bolivia colapsados por el coronavirus, los partos caseros se volvieron la opción más usada por madres que temen contagiarse, aunque igual hay riesgos.

Los primeros seis hijos del matrimonio de Irma Arancibia con Rodrigo Lemuz nacieron en hospitales públicos con seguros médicos que no cubren partos fuera de estos establecimientos.

«Empezó la pandemia y se empezaron las complicaciones con los centros de salud, era más difícil ir», confesó Arancibia, «y bueno, ahora, va a nacer aquí en casa sin atención médica pública».

En Bolivia hay solo 200 parteras certificadas que cuentan con el conocimiento para poder realizar un parto casero. Estas matronas atendían solo dos partos caseros hace meses, hoy en día ayudan a parir a 15 mujeres al mes.

«Ahora me buscan otro tipo de personas, antes eran las mamás más informadas que ya habían elegido conscientemente un parto en casa y ahora hay muchos que lo eligen por miedo de ir al hospital», declaró Lina Svensen, partera certificada, y explicó que hay mujeres que la llaman con anticipación mientras que otras lo hacen a punto de parir.

 

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