Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros presentó su renuncia como delegado federal en Guerrero de Programas para el Bienestar.

Afirmó que entrega buenas cuentas y que deja una delegación en marcha, con un equipo capaz de continuar la operación con la misma eficacia, honestidad y sin contratiempos.

Durante su gestión como delegado, se trabajó para implementar la nueva política social del Gobierno Federal y se logró apoyar a casi 1.4 millones de personas, 40% de la población total de Guerrero.

Si se suman todos los programas federales de otras dependencias, expuso, el Gobierno de México beneficia a más de 2.2 millones de guerrerenses, casi dos de cada tres habitantes en la entidad.

Explicó que la nueva política social de la Delegación de Programas para el Desarrollo en Guerrero no sólo ofrece un alivio frente a las carencias sociales, sino que está construyendo un camino para superarlas.

Actualmente, dijo, “la política social funciona con honestidad y los recursos rinden más, porque ya no se pierden en una cadena de burocracia, sino que se entregan de manera directa y en las manos de los beneficiarios”.

Al despedirse de sus colaboradores en la Delegación, Pablo Amílcar Sandoval afirmó que “con resultados para Guerrero y con la venia del presidente”, deja “la delegación con orgullo y con el corazón lleno de esperanza.

 

LEG