Foto: Cuartoscuro/Archivo El proyecto estaba pensado como el primer asentamiento masivo de la iglesia fuera de Hermosa Provincia  

El gobierno de Donald Trump concedió en junio pasado un subsidio de ente 350 mil y un millón de dólares a la iglesia de La Luz del Mundo, de acurdo con datos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos recopilados por la CNN y por Propublica.

La organización religiosa fundada en México atraviesa momentos críticos para su imagen desde que su líder, Naasón Joaquín García, fuera detenido hace más de un año en California, Estados Unidos, acusado de 36 cargos criminales entre los que se incluyen violación, trata de personas y posesión de pornografía infantil.

Dos meses después de que la iglesia recibiera el apoyo económico, una cote de Los Ángeles fijo a Joaquín García una fianza de 90 millones de dólares y el pasado 18 de agosto decidió que la Fiscalía tenía pruebas suficientes para llevarlo a juicio.

El dinero, un préstamo condonable, es parte de las ayudas que Trump ha repartido para estimular el consumo y aliviar el embate económico de la pandemia entre las pequeñas y medianas empresas, conocidas como Paycheck Protection Program.

Lo cual se trata de un programa que incluye estímulos por más de 660 mil millones de dólares y ha sido señalado como una medida clientelar porque los cheques fueron impresos con el nombre del presidente, justo cuando el país se aproxima a elecciones presidenciales el próximo noviembre.

De acuerdo con información que se ha hecho pública, el beneficiario del dinero fue LDM Central USA Evangelical Ministries, una subsidiaria de la iglesia en EU con sede en Houston, Texas. La filial fue construida en 2009 pro Agustín Ahumada, que tiene rango de pastor en La Luz del Mundo; por Louis Cruz, que es diácono, y por la abogada María Elena Martínez como apoderada legal, se lee en el acta constitutiva.

La lógica de incluir a organizaciones religiosas en el programa de subsidios se basa en los problemas económicos por los que atraviesan las iglesias a causa del confinamiento por la pandemia de Covid-19.

Para este préstamo en particular, el propósito es conservar 48 puestos de trabajo dentro de La Luz del Mundo como dinero prestado por el banco JP Morgan Chase. Pese a que la iglesia asegura que tiene presencia en alrededor de 60 países y cinco millones de fieles en el mundo, la cual calificó como una de las miles de pequeñas y medianas empresas y organizaciones religiosas beneficiadas.

Hasta junio de 2019, cuando fue detenido Joaquín García, LDM Central USA Evangelical Ministries tenía planeado construir un enorme complejo en Flowery Branch, un pueblo de unos 8 mil habitantes en Georgia. Al estilo del documental Wild Wild Country, el proyecto Light at Flowery Branch fue concebido por la propia iglesia como “la ciudad de La Luz del Mundo” e iba a construirse en una propiedad de más de un millón de metros cuadrados que incluía viviendas, hoteles, iglesias, centros comerciales, escuelas y hospitales.

El proyecto estaba pensado como el primer asentamiento masivo de la iglesia fuera de Hermosa Provincia, una colonia en Guadalajara, donde la organización tiene su sede principal.

De acuerdo con medios estadounidenses, el proyecto provocó rechazo y movilizaciones entre los pobladores locales y, aunque LDM compró el terreno, no llegó a concretarse.

Fuentes que pertenecieron a la congregación y abandonaron la iglesia critican además que La Luz del Mundo “no paga sueldos ni impuestos” a las bases de menor jerarquía de la organización, y que el flujo de diezmos no ha parado pese al encarcelamiento de Joaquín García. El “apóstol de Jesucristo”, como es conocido por sus seguidores, ha sido señalado por su estilo de vida oneroso y por tener un patrimonio valuado en decenas de millones, de acuerdo con la acusación en su contra en California e investigaciones periodísticas.

Los abogados del líder religioso han tratado de tumbar esa imagen, argumentando que Joaquín García no tenía los 50 millones de dólares que le habían impuesto originalmente como fianza en 2019, y que los 90 millones que ahora le piden son una exigencia “absolutamente desproporcionada”.

La causa contra el líder religioso se ha extendido por varios meses debido a la pandemia. Tras ganar una apelación por un fallo en el proceso legal, la Fiscalía de California volvió a presentar los cargos en abril. Las audiencias contra Joaquín García, nieto del fundador de la iglesia y líder desde 2014, han estado marcadas por testimonios extremadamente gráficos de cinco denunciantes, en los que se describen orgías, encuentros sexuales con menores de edad y niñas forzadas a hacer bailes eróticos para el apóstol como si se tratara de un mandato divino, en cuyo teléfono se encontraron imágenes relacionadas con estos actos.

La defensa y la iglesia han dicho en un comunicado que las acusaciones son “falsas” y “tendenciosas”, y que confían en “la honorabilidad” de Joaquín García. Mientras el apóstol espera su destino en una cárcel del condado de Los Ángeles.

con información de medios 

 

EFVE