Foto: Reuters Mujeres vestidas de blanco formaron una cadena humana fuera de un mercado de alimentos cubierto en la capital, Minsk, sosteniendo flores y entonando cánticos  

Mujeres formaron cadenas humanas y marcharon por las calles de Bielorrusia llevando flores este miércoles, enojadas por la represión del presidente Alexander Lukashenko, que ha llevado a la Unión Europea a considerar nuevas sanciones contra Minsk.

Las fuerzas de seguridad se han enfrentado a los manifestantes durante tres noches consecutivas después de que Lukashenko se proclamó vencedor por una aplastante mayoría para su reelección, en unos comicios que, según sus oponentes, estuvieron amañados. La policía ha detenido a unas 6 mil  personas.

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Lukashenko ha buscado mejores relaciones con Occidente en medio de las tensas relaciones con su aliado tradicional, Rusia. Bruselas levantó sanciones, impuestas por el historial de derechos humanos de Lukashenko, en 2016, pero considerará nuevas medidas esta semana.

Lituania, Polonia y Letonia se ofrecieron conjuntamente a mediar entre Lukashenko y los manifestantes, y amenazaron con sanciones a escala europea o nacional si la oferta era rechazada.

El exadministrador de granjas colectivas soviéticas de 65 años ha gobernado Bielorrusia durante más de un cuarto de siglo, pero se enfrenta a un creciente enojo por su manejo de la pandemia del coronavirus, una economía débil y violaciones de los derechos humanos.

Mujeres vestidas de blanco formaron una cadena humana fuera de un mercado de alimentos cubierto en la capital, Minsk, sosteniendo flores y entonando cánticos, mientras que una multitud también se reunió fuera de una prisión donde se retenía a los manifestantes.

“No puedo dejar a mis hijos por la noche, pero puedo venir durante el día y decir lo que pienso”, dijo Yelena, residente de Minsk. “Me han robado no sólo mi voto sino 26 años de mi vida. Sí, eso creo, y este régimen debe desaparecer”.

Lukashenko ha acusado a los manifestantes de estar confabulados con patrocinadores de Rusia y otros países para derrocar a su gobierno, y los ha comparado con bandas criminales.

La jefa de derechos humanos de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, condenó la detención de 6.000 personas, “incluyendo a transeúntes y menores, lo que sugiere una tendencia a las detenciones masivas en clara violación de las normas internacionales de derechos humanos”.

CS