La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles por unanimidad una propuesta de ley que prevé sanciones automáticas contra los responsables chinos que violen las obligaciones internacionales de China respecto a la autonomía de Hong Kong.

 

Como el documento aprobado es levemente distinto al que ya había ratificado el Senado el 25 de junio, tendrá que ser votado de nuevo por la Cámara Alta el jueves.

 

Luego deberá ser promulgado por el presidente Donald Trump para entrar en vigor.

 

Republicanos y demócratas impulsaron el texto, deseosos de aumentar la presión sobre Pekín, que promulgó el martes una ley de seguridad nacional en la excolonia británica.

 

Si se aprueba el proyecto de ley, Washington podrá sancionar cualquier entidad o persona que contribuya materialmente a la violación de las obligaciones chinas.

 

Sus autores citan como ejemplo “dirigentes del Partido Comunista chino responsables de la imposición de una ley sobre la seguridad nacional en Hong Kong” o unidades policiales implicadas en la represión de manifestantes de hongkoneses.

 

Los bancos que realicen “transacciones significativas” con las personas o entidades sancionadas también serán sancionadas, según el texto.

 

A finales de mayo, Washington ya comunicó la retirada del estatuto comercial preferencial de Hong Kong para presionar a Pekín, tras su anuncio sobre la ley de seguridad en el territorio.

 

La oposición hongkonesa y varios países occidentales temen un retroceso inédito de las libertades en ese territorio desde que Reino Unido se lo devolvió a China en 1997.

 

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, avisó este miércoles que no había que descartar otras medidas de su país.

 

Menos de 24 horas después de la entrada en vigor de la ley impuesta por Pekín en Hong Kong, la policía realizó sus primeras detenciones este miércoles.

 

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, denunció este miércoles la gestión “cobarde” de la crisis de Hong Kong por parte de Trump, y prometió endurecer la postura de Estados Unidos contra las violaciones de los derechos humanos si gana las presidenciales del 3 de noviembre.

 

“No es sorprendente que Pekín actúe con impunidad”, consideró el exvicepresidente estadounidense en un comunicado. “Una y otra vez, el presidente Trump abandona nuestros valores y tranquiliza a los autócratas chinos sobre el hecho de que alguien piensa como ellos en la Casa Blanca”.

 

“Ahí donde Trump ha sido un cobarde, yo seré fuerte, claro y coherente en la defensa de nuestros valores”, aseguró el demócrata. “E impondré rápidamente sanciones económicas si Pekín extiende su censura hasta nuestras orillas e intenta acallar a nuestros ciudadanos, empresas e instituciones”, advirtió.

 

 

 

AR