Días después de que algunos de los mejores tenistas del mundo se abrazaran y chocaran sus manos en la cancha frente a unas tribunas repletas, y posteriormente festejaran sin preocupaciones, varios de ellos, incluido el número uno del mundo Novak Djokovic, dieron positivo por Covid-19.

 

Si bien las imágenes del torneo de exhibición Adria Tour jugado en Serbia y Croacia sin duda complacieron a algunos aficionados hambrientos de ver tenis de primer nivel, es un hecho que los organizadores también tentaron al destino con la falta de precauciones.

 

Aunque los jugadores no rompieron los protocolos gubernamentales durante el torneo, que fue organizado por Djokovic, los contagios múltiples destacan los riesgos que genera el hecho de que deportistas de diferentes países no se adhieran a las normas de distanciamiento social.

 

Pocos, por lo tanto, se sorprendieron cuando Djokovic contrajo el virus, al igual que el búlgaro Grigor Dimitrov, el croata Borna Coric y el sebio Viktor Troicki.

 

Si se ve todo en retrospectiva están claros los errores, pero los organizadores de los torneos más grandes del mundo aseguran que tomarán todas las medidas necesarias para reanudar la actividad y tratar de evitar que los jugadores corran riesgos.

 

“Hay algunos aprendizajes que surgen (del Adria Tour)”, dijo a Reuters Tom Larner, director de operaciones de la federación de tenis de Australia, que organiza el primer Grand Slam del año en enero.

 

“Y aunque, ciertamente, todo el evento fue realmente bien intencionado en términos de recaudar dinero para caridad, la ejecución claramente no fue la mejor”, agregó.

 

La primera gran prueba será el US Open, que se celebrará en Nueva York a partir del 31 de agosto. Los organizadores habían sido criticados, incluso por Djokovic, quien inicialmente calificó sus medidas como “extremas”. Pero ahora se sentirán reivindicados.

 

“Esta situación es exactamente la razón por la que hemos creado un plan médico y de salud integral (…) que fue aprobado por el estado de Nueva York“, dijo a Reuters el portavoz de la federación de tenis estadounidense (USTA), Chris Widmaier.

 

“La creación de un entorno controlado, que incluye protocolos oficiales en hoteles, transporte, alimentación, medicina y seguridad, nos permite mitigar el riesgo potencial”, añadió.

 

CS