Foto: Reuter Nishimura Yasutoshi, ministro a cargo de la crisis del Coronavirus, expresó el sábado preocupación por la ligereza observada entre ciudadanos  

El gobierno japonés anunció hoy que tras la aprobación del Parlamento, aplicará hasta un año de cárcel a los revendedores de desinfectante, al tiempo que el país reanuda actividades en 39 prefecturas.

 

También habrá multas hasta por un millón de yenes (nueve mil 300 mil dólares estadounidenses) a quienes pretendan vender este tipo de productos de higiene a sobreprecio, así como sanciones para aquellos que lo hagan con equipo de protección como cubrebocas.

 

Según la agencia de noticias Kyodo, se inspeccionarán los negocios locales para asegurarse de que no tomen ventaja por la necesidad que existe de adquirir estos artículos.

 

Los parlamentarios japoneses esperan aprobar estas prohibiciones a más tardar el viernes, en tanto, según la agencia, se buscarán más sanciones respecto a la venta de productos que contengan alcohol.

 

Al tiempo, el gobierno japonés ha pedido a la población que no “baje la guardia” pese a que el jueves se derogó el estado de emergencia en 39 prefecturas. Ahora son ocho las divisiones administrativas que permanecen sujetas a dicha disposición restrictiva, entre ellas Tokio y Osaka.

 

El viernes, un día después del levantamiento de la medida, el número de personas en la calle fue mayor, según medios locales, incluso en las ocho prefecturas todavía bajo el estado de emergencia.

 

Debido a ello, Nishimura Yasutoshi, ministro a cargo de la crisis del Coronavirus, expresó el sábado preocupación por la ligereza observada entre ciudadanos.

 

Nishimura, también titular de la Revitalización Económica, advirtió de una posible segunda ola de infecciones, tal como ha ocurrido en Corea del Sur y Alemania luego de la relajación de las medidas restrictivas.

 

 

AR