Foto: “La industria está en comunicación con las autoridades, pero el tema es la velocidad con la que ellas se tienen que mover” Eduardo Solís  

Representantes de la industria automotriz en México urgieron a que el Gobierno adopte las medidas necesarias para llevar a cabo la reapertura del sector en la fecha acordada, pues de lo contrario se corre el riesgo de que se “pierda a la gallina de los huevos de oro” y reiteran que lo único que se busca es trabajar.

En entrevista con 24 HORAS, Eduardo Solís, expresidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), señaló que desde la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) se ha insistido en homologar, entre Estados Unidos y México, a los denominados sectores esenciales de la economía.

Agregó que las plantas armadoras estadounidenses han señalado que les gustaría regresar a la fabricación de vehículos durante la segunda semana de este mes; sin embargo, para llevar a cabo dicha labor es necesario que los proveedores de primer nivel reanuden sus operaciones, cuando menos, una semana antes de la apertura de las ensambladoras, por lo cual es necesario que se llegue a un acuerdo con el Gobierno federal para fijar patrones preventivos sanitarios en toda la cadena de valor.

“No podemos poner en riesgo a este sector ganador, aquel que en 2019 registró una balanza superavitaria de casi 90 mil millones de dólares. Tenemos que cuidar a esta gallina de los huevos de oro, que es una industria que genera muy buenos empleos y bien pagados”, aseveró.

Al respecto, consideró necesario que se dé “un golpe de timón” dentro del ramo para aliviar la crisis que se vive desde hace 34 meses, misma que fue agravada por el cierre de plantas en el país por las medidas para evitar contagios del Covid-19.

Solís recordó que México está en riesgo de perder su lugar dentro de la cadena valor de América del Norte, toda vez que en el país no se aperturen las industrias al mismo tiempo y se recurra a adquirir insumos de procedencia no mexicana.

Para Guillermo Rosales Zárate, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), el sentimiento de no ver avanzar al sector que ha sido uno de los motores de la economía por varios años resulta frustrante, pues a pesar de que las autoridades acordaron que el 17 de mayo sería la fecha de la reapertura de industrias como la automotriz, los propios líderes de este sector desconocen si esto se concretará en el día anunciado o no.

“Al menos en AMDA no hemos tenido la definición de los tiempos. No hay aún una definición en el día que se autorice la apertura o los protocolos para el regreso al trabajo. Estamos preparados y dispuestos a acatar las disposiciones que en materia de seguridad sanitaria implemente el Gobierno, pero requerimos las definiciones”, afirmó en entrevista.

Y es que recordó que en caso de que en mayo no se abran las operaciones totales de la industria automotriz, se estaría debilitando la cadena de proveeduría para este sector en el extranjero.

Explicó que es probable que en Canadá o Estados Unidos cuando las plantas armadoras se reactiven en los próximos días, podrían soportar unos días de inventario de materia prima, pero con la ausencia de la cadena de producción mexicana, se podrían generar conflictos en la cadena de suministro y producción en el extranjero, lo que los obligaría a buscar a un nuevo proveedor.

Eso impactaría directamente la potencia de producción y exportación de la industria automotriz, que ya de por sí tiene un impacto derivado de la debilidad económica de 2019 y la incertidumbre por el cambio de Gobierno en 2018.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en marzo pasado la producción de automóviles cayó 24.6%, con respecto al mismo mes del año pasado, al ensamblar un total de 261 mil 805 unidades; en tanto que la exportación de carros bajó 11.9%, al enviar 285 mil 075 unidades.

“No tenemos duda de que la industria automotriz será incluida en aquellas prioritarias para volver a trabajar, pero hace falta la definición del momento y la forma. Lo que compete en nuestra forma de interés específico, es que se nos incluya en lo que corresponda al abastecimiento del mercado interno, al regreso de actividades, solo que se nos permita trabajar”, comentó.

Según estimaciones de la AMDA, a pesar de que se reactiven las actividades productivas del sector a mediados de este mes de mayo, las expectativas de ventas en el mercado interno son negativas y en su escenario más pesimista considera que al cierre de 2020 se podrían vender apenas 664 mil 424 unidades, esto es una caída de 49.5% anual.

Frases:
“La industria está en comunicación con las autoridades, pero el tema es la velocidad con la que ellas se tienen que mover”
Eduardo Solís
expresidente ejecutivo de la AMIA

“Nos está quedando claro que tenemos que navegar en un mar tortuoso con nuestros propios recursos, no hay intención de apoyar al sector productivo”
Guillermo Rosales
Director general adjunto de la AMDA

LEG