FOTO: @theluckyman/twitter FSIN informó que este viernes se registró un fuerte incendio en una prisión de alta seguridad de la ciudad de Angarsk, en el sur de Siberia  

El Servicio Penitenciario Federal de Rusia (FSIN) informó que este viernes se registró un fuerte incendio en una prisión de alta seguridad de la ciudad de Angarsk, en el sur de Siberia, el cual fue provocado por los propios presos, según datos preliminares.

 

Hasta el momento, las autoridades no han detallado el número oficial de víctimas mortales y lesionados. Se ha informado que como resultado del incendio tres naves industriales de los alrededores fueron afectadas.

 

De acuerdo con medios locales, todo comenzó luego de que un recluso se negara a acatar las órdenes de los guardias de la prisión, por lo que un grupo se amotinó contra los vigilantes, provocando una pelea que dio como resultado el incendio.

 

Además, el diario The Siberian Times apunta que durante la gresca al menos 17 prisioneros se cortaron las venas; además, “según investigaciones preliminares, 800 personas privadas de su libertad participaron en el motín, por lo que fue necesaria la intervención de fuerzas especiales”.

 

Las autoridades han informado que tanto el incendio como el motín fueron controlados y el caso está siendo investigando para encontrar a los responsables y determinar la responsabilidad de los participantes.

 

Pável Glushenko, activista por los derechos humanos, informó a través de sus redes sociales que al interior de la prisión, ubicada a más de cinco mil kilómetros de la capital del país, hay alrededor de mil 300 reclusos.

 

“Se trata de toda una batalla campal. Pese a las afirmaciones del Sistema Penitenciario Federal, que asegura que el motín ya fue sofocado, los testigos informan de un incendio en la penitenciaría, con coches de bomberos y ruido de explosiones. Los presos son golpeados y derivados con chorros de agua, los están matando”, afirmó en su cuenta de Facebook.

 

 

TFA