IP exige cambiar normas para diésel de ultra bajo azúfre

Líderes de la industria automotriz reportaron que en el segundo semestre de 2019 se frenaron inversiones cercanas a 18 mil millones de pesos, debido a la incertidumbre respecto a la NOM-044 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recuerdos Naturales (Semarnat), la cual establece que en 2021 todos los vehículos nuevos de carga deberán utilizar diésel de ultra bajo azufre (UBA).

 

Organismos como la Asociación Nacional de Autobuses Camiones y Tractocamiones (Anpact), Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), entre otros, exigieron mayor certeza a las autoridades respecto a la regulación establecida, puesto que es “incongruente” que el UBA no llegue a todas las regiones del país y Petróleos Mexicanos (Pemex) lo vaya a producir hasta 2025.

 

Es así que solicitaron que la NOM-044 sea modificada para que las tecnologías necesarias para el funcionamiento de los vehículos convivan hasta que haya UBA en todo el territorio nacional.

 

“Pedimos que la Semarnat modifique la norma y que la ponga en armonía con el abasto total de diésel limpio en todo el país, con las proyecciones de Pemex”, comentó Miguel Elizalde, presidente de la ANPACT.

 

Y es que destacaron que los empresarios no saben qué tipo de camiones comprar, por lo que alertaron que hacía el primer trimestre de 2020 las inversiones se podrían frenar en dos mil millones de pesos adicionales.

 

De igual forma, representaría una pérdida de capital realizar un “gasto excesivo” al pagar tecnología que no rendirá benificios económicos para las empresas, así como tampoco se reducirá el impacto ambiental a corto plazo.

 

“Es una incongruencia que sólo fomentará que no se renueve el parque vehicular, porque no podemos comprar vehículos que no sabemos con qué combustible circularán, lo que ocasionará un mayor daño al medio ambiente”, subrayó Enrique González, presidente de la Canacar.

 

Felipe Peña, presidente de la comisión de transportes de la CONCAMIN, resaltó que la mayor parte de las rutas de bienes de consumo de la canasta básica involucran zonas sin UBA obligatorio, lo cual pone en riesgo la estabilidad de abasto y de precios de bienes fundamentales para todas las familias.

 

Los empresarios consideraron que la medida es una incongruencia que no motivará la renovación del parque vehicular.