Foto: Reuters La clase política parece que busca reinstalar a Hariri como primer ministro, no obstante las manifestaciones ciudadanas, que demandan lo contrario  

BEIRUT.- Miles de libaneses tomaron las calles de la capital en rechazo a una posible candidatura de Saad Hariri para volver a convertirse en primer ministro, tras dimitir en octubre, y contra la brutalidad policíaca registrada contra una protesta el sábado en las inmediaciones del parlamento.

 

El 14 de diciembre la policía antidisturbios dispersó a quienes protestaban en el parlamento mediante el uso de gas lacrimógeno, balas de goma, golpes y detenciones de manifestantes, de acuerdo con información del portal Al Jazeera.

 

“No nos iremos, simplemente arresten a todos los manifestantes”, expresaron en las calles de Beirut mientras empuñaban banderas de Líbano, en referencia a las agresiones del día anterior.

 

La Cruz Roja indicó que más de 130 personas resultaron lesionadas durante la represión registrada el sábado, aunque ninguna de ellas en condiciones de gravedad.

 

Los inconformes, que cumplen dos meses en las calles, buscan un gobierno de expertos independientes que permita al Líbano salir de la crisis económicas, que ligan con las decisiones de la élite dominante. Además, exigen nuevas elecciones basadas en una ley electoral no excluyente.

 

Después de semanas de deliberación, la clase política parece que busca reinstalar a Hariri como primer ministro, no obstante las manifestaciones ciudadanas, que demandan lo contrario.

 

En tanto, la ministra del Interior, Raya al-Hassan, ordenó investigar los hechos de confrontación del sábado, tras asegurar que fueron lesionados tanto ciudadanos como elementos de seguridad.

 

Diala Haidar, activista de Amnistía Internacional para Líbano, aseguró que la represión de la protesta del sábado significó un uso excesivo de la fuerza de parte de los uniformados.

 

“Fuerzas de seguridad usaron la fuerza de manera excesiva para dispersar una protesta abrumadoramente pacífica en el centro de Beirut. La intención era claramente prevenir la concentración de manifestantes, lo cual constituye una violación al derecho a reunirse pacíficamente”, expresó Haidar en Twitter sobre los hechos del sábado.

 

“Únicamente emite un mensaje claro de que las fuerzas de seguridad están por encima de la ley y tomarán cualquier medida para disolver las protestas cuando sea necesario”, agregó.

 

 

MGL