Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de 24 HORAS.

Estamos mal y podemos estar peor.

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Habían pasado los primeros 31 días de 2019 cuando en este mismo espacio escribí sobre los “Beneficios de la pobreza”:
“Los números son síntoma de prosperidad, corrupción, crecimiento, deudas, promesas y también son un escudo social.
Representan lo fácil y lo difícil.
El futuro está en los números.
En una perfección moral ajena a tentaciones, el presidente Andrés Manuel López Obrador, midiendo la influencia del voto, ante la pérdida del poder adquisitivo y una colapsada la clase política, ha prometido y anunciado programas sociales, de bienestar, apoyos a jóvenes, a madres solteras, a niños con discapacidad, a personas de la tercera edad, carreteras, universidades y más.

El encuentro entre los que están y los que llegan se tenía que dar, pasaron los tiempos de los abrazos.
Hoy no se han ofrecido ni pactado nada y ante el intolerable exceso, se da respuesta a la forma de resolver los problemas de los pobres en México.

El ing. Carlos Slim, empresario mexicano considerado el hombre más rico de México, dijo “que la mejor forma de ayudar a los pobres es generando empleo, la única forma de eliminar la pobreza es creando fuentes de empleo, no con caridad ni con políticas públicas sociales de bienestar.”
Aunque no siempre resulta cómodo, se apela a la aportación de todos para resolver problemas.

Comenzando el mes de febrero, el presidente López Obrador presentó el Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico y se reunió con el Consejo Mexicano de Negocios a quien les dijo: “Pensamos que en lo que corresponde al bienestar tenemos el plan y tenemos la estrategia, tenemos los recursos y sabemos cómo hacerle… No podría hacerlo sólo el sector público, sólo el Estado; se requiere de la participación del sector privado y del sector social. Y pensamos que en lo que corresponde al bienestar tenemos el plan y tenemos la estrategia.”

Termina el 2019 y se cumple el primer año de Gobierno de la 4T y confirmo que en materia de empleos estamos mal y podemos estar peor.

Hace apenas unas horas el Instituto Nacional de Estadística y Geografía informó que el desempleo repuntó en octubre a su nivel más alto en los últimos tres años al alcanzar una tasa del 3.6% de la Población Económicamente Activa.
Más de dos millones de personas se sumaron a la población desocupada.

No se puede distribuir la riqueza que no se tiene.

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