Cientos de policías desmontaron este jueves dos campamentos de migrantes del norte de la capital francesa, luego de que la víspera el gobierno anunció una nueva serie de medidas para una mayor regulación de los controles migratorios.

 

Al mismo tiempo, anuncian que los extranjeros condenados por violencias sexuales serán expulsados de Francia, destacó la radio RFI.

 

La acción, ejecutada este jueves durante horas de la mañana, es la operación número 59 de este tipo en la ciudad desde 2015. La operación contó con alrededor de 600 policías, que se ocuparon de trasladar las personas de la Puerta de la Chapelle, entre París y la ciudad de Saint Denis.

 

Los migrantes vivían en tiendas de campaña improvisadas cerca de la carretera de circunvalación de París.

 

Según las autoridades unas mil 600 personas fueron trasladadas a gimnasios o centros de recepción para verificar su estatus migratorio, a las personas que cuenten con autorización para permanecer en París se les ofrecerá un alojamiento, prioritariamente a los niños y mujeres, mientras que los que se encuentren en situación ilegal deberán abandonar el territorio francés.

 

Esta vasta operación se produce un día después de que el gobierno anunciara un endurecimiento de la política migratoria, con la introducción de cuotas y la limitación del acceso a la sanidad pública.

 

Las autoridades aseguran que a diferencia de las evacuaciones anteriores no se tolerará ahora el regreso de los migrantes, que viven en carpas de manera precaria.

 

Según el gobierno, con la operación de este jueves se trata de mostrar firmeza, ya que desde hace 30 años se perdió el control sobre la inmigración.

 

DAMG