Debido a insultos racistas por parte de la afición de la Roma para Kalidou Koulibaly, defensa de Napoli, el árbitro Gianluca Rocchi decidió suspender el encuentro hasta que cesaran los canticos ofensivos hacia el senegalés.

 

 

Corría el minuto 67, cuando el zaguero napolitano avisó al colegiado sobre lo que estaba pasando, por lo que siguió el reglamento de la FIFA y optó por parar el cotejo para hablar con los jugadores de lo sucedido.

 

Fue el capitán Edin Dzeko quien se dirigió hacia la afición y pidió que alentaran, aplaudieran y apoyaran positivamente en lugar de insultar al jugador rival. Luego de cinco minutos, Rocchi reanudó el encuentro una vez que cesaron las ofensas.

 

No es la primera ocasión que Koulibaly recibe este tipo de insultos, en la temporada pasada, aficionados del Inter de Milán agredieron al jugador con cánticos discriminatorios, lo que generó una suspensión de dos partidos a puerta cerrada.

 

DAMG