La decisión de reelegir o elegir a una nueva Mesa Directiva en el Senado evidenció las fracturas que existen al interior de la bancada de Morena.

Con 33 votos, los legisladores ésta y de Encuentro Social decidieron por la opción de tener una nueva presidencia en la Cámara alta, mientras que la opción de la reelección para mantener a Martí Batres sólo obtuvo 29 votos, es decir, que la diferencia fue sólo de cuatro votos; en tanto, dos sufragios fueron anulados, uno de ellos del líder de Morena, Ricardo Monreal.

Estos resultados generaron el descontento de Batres, actual presidente del Senado, quien decidió desconocer el resultado final, a pesar de haber estado de acuerdo con el procedimiento para la elección, la cual estuvo vigilada por un notario público y el presidente de la Comisión de Honestidad y Justicia de Morena, Héctor Díaz Polanco.

Batres acusó a Monreal de ser un político faccioso, “incapaz de encabezar un movimiento plural, incapaz de convivir en la diversidad, incapaz de compartir responsabilidades políticas.

Se ha exhibido, por desgracia, y me da pena ajena decirlo, como un político acomplejado, que no puede sobresalir si yo me encuentro al frente de la Mesa Directiva”, fustigó en una conferencia de prensa y luego de arremeter mediante redes sociales en contra de éste.

Consideró que el coordinador de la bancada manipuló la elección al permitir que las senadoras de Encuentro Social también participaran en la votación.

Mientras Batres ofrecía una conferencia solo en sus oficinas, Monreal era respaldado por la mayoría de sus compañeros, quienes al grito de “¡unidad! ¡unidad!”, escuchaban el llamado que hacía al todavía presidente del Senado a unirse a la bancada y trabajar juntos.

“El país necesita políticos muy tolerantes, políticos inteligentes, que busquen el cómo avanzar en las instituciones”, declaró.
Dijo entender las reacciones de Batres, aunque las calificó de injustas, “tengo la piel por el tiempo muy dura y no me genera ningún problema de conciencia porque no he hecho nada malo”.

Por su parte, la senadora y virtual presidenta del Senado en el segundo año de la Legislatura, Mónica Fernández Balboa, aclaró que no fue una elección sucia, “él (Batres) no está aquí ni ha estado cuando se dio el cómputo y las resoluciones, fue por unanimidad. Lo estimo, lo respeto, lo admiro, lo reconozco, pero también hay que ser realistas y justos”, declaró.

De esa manera, será el 29 de agosto cuando en sesión previa a la instalación del nuevo período ordinario de sesiones, el pleno dé su aval a la nueva Mesa Directiva aprobada por Morena y que será presidida por una mujer.

 

PUNTOS CLAVE

 

Desencuentros entre Ricardo Monreal y Martí Batres

-Ambos compitieron en 2017, junto con Claudia Sheinbaum, por la Jefatura de Gobierno de la CCDMX; Batres fue el primero en reconocer los resultados y Monreal amagó con abandonar Morena, no obstante se mantuvo al frente luego de que Andrés Manuel López Obrador declarara que lo necesitaban en el partido.

 

-Yeidckol Polevnsky, dirigente nacional de Morena, ha apoyado en todo la actuación de Batres, mientras que ha Monreal le ha advertido que puede opinar del Senado, pero no del partido.

 

-Pese a las advertencias, en febrero pasado, Monreal impulsó al senador Alejandro Armenta como candidato de Morena en Puebla, mientras que Polevnsky y Batres ofrecieron su apoyo al actual gobernador, Miguel Barbosa.

 

-Batres ha tenido en tribuna diversos enfrentamientos con el coordinador de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, ante ello el legislador veracruzano, junto con las bancadas de oposición, plantearon a Monreal elegir a una mujer al frente del Senado.

LEG