Foto: Reuters Ese es un asesinato en masa y entre ellos estaba mi esposo, que era un hombre bueno y no era ilegal, haga de cuenta que Juárez lo adoptó hace más de 40 años: Víctima  

Rosa María Valdez, viuda de Alexander Hoffmann, el ciudadano alemán que murió en el tiroteo en El Paso, Texas, pidió un boicot contra Estados Unidos, consideró que podría haber “más atentados” y no descartó que su esposo falleciera defendiendo a otras víctimas.

 

Además se quejó de la tardanza para la entrega del cuerpo por parte de la policía de El Paso; de que aún no le devuelven las pertenencias de su esposo, como su cartera donde traía “mucho” dinero porque iba a viajar a Alemania; y de que tampoco no le entregan la camioneta que sigue en el estacionamiento del Walmart de El Paso.

 

“Tenemos que ver los mexicanos, de tener algún día un poco de orgullo propio, porque nos han humillado, nos han hecho hasta lo que no. Pero ya que nos asesinen en masa…

 

“Ese es un asesinato en masa y entre ellos estaba mi esposo, que era un hombre bueno y no era ilegal, haga de cuenta que Juárez lo adoptó hace más de 40 años”, expresó.

 

El balazo fue exactamente en la cabeza, explicó en rueda de prensa acompañada por su hijo Thomas Hoffmann, y aseguró que Alexander dejó un segundo hijo, una hija, cuatro nietos y una bisnieta.

 

“Y las otras personas que murieron sin ninguna razón… estoy siendo voz para ellas también, se va a necesitar que nos unamos en contra de ese racismo.

 

“Al señor (Donald) Trump le pediría que ya no se vuelva a reír cuando alguien diga que nos maten. No somos animales para que nos anden cazando en las calles como si fuéramos animales”, enfatizó.

 

Al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pidió “que no se deje intimidar, ya basta. Ya basta de tanto dolor, de tanta tristeza, de tanta humillación. Que nos respeten”.

 

En la Funeraria Perches de esta frontera se velan los restos de la única víctima europea en el ataque ocurrido en el Walmart de la ciudad texana, en donde la viuda habló de lo que significaban México y los mexicanos para su esposo.

 

“Él era así, defendía mucho a los mexicanos, lloraba cuando los atacaban. De tanto llorar ya no hay lágrimas, pero yo siento que si no hablamos nadie nos va a escuchar”, finalizó.

 

 

 

jhs