El programa Jóvenes Construyendo el Futuro alcanzó la meta de vincular a un millón de jóvenes que no estudian ni trabajan, para ayudarlos a integrarse a la vida laboral mediante acciones de capacitación con empresas y particulares.

 

Las secretarías del Trabajo y Previsión Social (STPS) y de Bienestar informaron que se vinculó a 900 mil aprendices a distintos centros de trabajo alrededor de la República, a lo que se suman 100 mil jóvenes indígenas de zonas rurales.

 

Detallaron que para lo que resta del presente año, los jóvenes que ya se encuentran vinculados y deseen realizar su cambio a otro centro de trabajo, tendrán sólo tres días, a partir de que se dan de baja, para solicitar otra vacante, ya que de lo contrario, deberán esperar hasta 2020 para poder hacerlo.

 

 

En tanto, los jóvenes que están vinculados, podrán seguir en el proceso de capacitación en los centros de trabajo participantes, hasta completar su programa y continuarán recibiendo su beca y seguro médico con regularidad.

 

Por lo pronto, la STPS trabajará durante los próximos meses para identificar mejores prácticas y robustecer la operación del programa para 2020, de modo que sigua siendo un vehículo para mejorar la inserción y las capacidades de millones de jóvenes en el mercado laboral.

 

Sostuvieron que la meta planteada para este año se alcanzó debido a la  participación del sector privado, de las instituciones públicas y la sociedad civil.

 

Las dependencias manifestaron su agradecimiento tanto a jóvenes como a sus tutores para hacer posible que el programa cumpliera con el cometido de que jóvenes de entre 18 y 29 años de edad tuvieran la oportunidad de acercarse a una fuente de trabajo y recibir capacitación profesional para que tengan un mejor futuro.

gac