Todos los jugadores del Abierto Mexicano de los Cabos necesitan una raqueta lista y que cumpla todos los requisitos para llevar a cabo con exactitud su trabajo.

 

Por tal motivo hablamos con Tano Cruz, director técnico del certamen, y nos reveló algunos secretos de una parte que muy pocos ven, y que todos disfrutan: las cuerdas de las raquetas.

 

“Durante la semana algunos jugadores traen hasta 25 raquetas. David Ferrer en Acapulco es de los que más raquetas nos traen. No siempre rompen las cuerdas, más bien pierden su tensión, y deben volverlas a encordar”, sentenció Cruz acompañado de Álvaro, el personaje que conoce todos los secretos de los protagonistas del torneo.

 

Hay exigencias de parte de cada uno de los tenistas, y es que no es un trabajo gratuito, pues pagan 25 dólares por cada trabajo realizado, además de que son los mismos jugadores los que entregan sus cuerdas.

 

Las manos de Álvaro están muy lastimadas. Las cuerdas sin de diferentes materiales, aunque todas tienen algo en común: se tensan tanto que es como tocar una guitarra por más de 12 horas, y eso se ve en las manos de un hombre que hace su trabajo con mucha alegría.

 

“Encordar una raqueta me puede llevar cerca de 20 minutos, y llegó a trabajar en 100 raquetas en un día, así que me puede tomar 14 horas de una jornada” confesó Álvaro al mismo tiempo que llegaba su comida, pues no le da tiempo de salir de su oficina de trabajo en los días que dura el torneo.

 

“Estás máquinas están calibradas para que las tres te den la misma tensión, y es imposible que fallen, y en Acapulco Marín Cilic comentó que una máquina no estaba bien calibrada, y al día siguiente todos los jugadores dijeron los mismo que Cilic. Tuvo que llegar la gente de Wilson y revisaron las máquinas, pero no pasó nada a final de cuentas”, platicó Tano en un tono divertido.

 

Al momento que estábamos en la entrevista, ingresó el serbio Janko Tipsarevic, y Tano le pidió que pasara a la oficina donde les dan sus cheques a los tenistas, y ahí les descuentan los 25 dólares por cada una de las raquetas que pidieron ser encordadas.

 

Es un trabajo muy complicado, y que no es reconocido como debe de ser, pero sin gente como Álvaro o Tano, la afición no podría disfrutar de un nivel excelente de tenis, así que estos hombres detrás de los reflectores, merecen un gran reconocimiento.

 

Frase

“Es un trabajo que muy pocos ven, pero es muy importante, porque sin los encordadores, el torneo no podría ser tan brillante” Tano Cruz, director técnico del Abierto Mexicano

 

Número

25 dólares pagan los jugadores por el encordado de cada raqueta, y se les descuenta de su cheque del torneo

 

Hay vida fuera de las canchas

 

Hans Hach y su pareja el estadounidense Denis Novikov dieron un paseo en camello en la playa El Tule de Los Cabos para distraerse, y celebrar que eliminaron a los campeones de dobles, Reyes Varela y Arévalo.

 

Los organizadores del torneo siempre están preocupados por qué los jugadores pasen un buen rato, y ahora se los llevaron a dar un paseo en camello, el cual disfrutaron mucho, y hasta les dieron de comer en la boca.

 


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