Foto: Reuters La interrupción se produjo en el sistema de generación hidroeléctrica de Guayana, en el sur de Venezuela  

Sectores de la capital y gran parte de Venezuela se quedaron sin luz el lunes por la tarde, debido a problemas que el gobierno del presidente Nicolás Maduro atribuyó a un “ataque electromagnético“.

 

El apagón fue el cuarto mayor sufrido por la nación OPEP luego de que en marzo se registraron tres interrupciones masivas que dejaron a millones de venezolanos sin servicios básicos como agua corriente y comunicaciones.

 

El ministro de Información de Venezuela, Jorge Rodríguez, dijo que la falla fue producto de “ataque electromagnético” y que trabajaban en restituir el servicio en el “menor lapso posible”.

 

La interrupción, de la que Rodríguez no entregó detalles, se produjo en el sistema de generación hidroeléctrica de Guayana, en el sur de Venezuela y donde se genera y suministra el grueso de la energía eléctrica del país.

 

El apagón se produjo a las 4:45 de la tarde (2045 GMT) y ha afectado a más de la mitad de los 23 estados de Venezuela, incluida su capital Caracas, según testigos Reuters y reportes en las redes sociales.

 

Después de “las agresiones arteras de los meses de marzo y abril de este año, el gobierno bolivariano ha instrumentado protocolos de protección y seguridad que nos permiten asegurar que ya estamos en el proceso de reconexión”, dijo el ministro en una declaración divulgada por la televisión estatal.

 

En marzo, el gobierno atribuyó las interrupciones del servicio eléctrico a “ataques electromagnéticos” del “imperio norteamericano”. Pero expertos del sector dijeron que los cortes de energía se deben a la falta de inversiones y mantenimiento de la infraestructura.

 

José Aguilar, ingeniero eléctrico con conocimiento del sistema nacional, dijo que hay gran presión sobre las plantas hidroeléctricas, debido a que las termoeléctricas están operando en niveles mínimos.

 

Esa presión por abastecer la demanda significa que si sobrepasan su capacidad, violan “los límites de operación segura” y puede haber interrupciones, agregó.

 

Muchas instalaciones petroleras podrían estar afectadas porque dependen del sistema eléctrico nacional, han dicho trabajadores.

 

En Caracas, decenas de personas caminaban a sus casas luego de la suspensión del servicio de metro.

 

“Me lo imaginaba. Tienen que hacerle mantenimiento” a las instalaciones eléctricas, dijo Mery Castañeda, una enfermera de 62 años, que caminaba con bastón por una de las principales avenidas del este de Caracas.

 

En la ciudad central de Valencia, María Luisa Rivero, una comerciante de 45 años, dijo que temía por las consecuencias de un nuevo apagón que pueda prolongarse varios días como a inicios de año.

 

“Lo primero que corrí a hacer fue a congelar los alimentos para que no se dañen como nos pasó la otra vez en marzo”, dijo Rivero. “Cuesta mucho comprar la comida para perderla”.

 

DAMG