FOTO: REUTERS Los manifestantes tiraron paraguas y cascos a la policía, que por su parte lanzó gas pimienta  

Manifestantes de Hong Kong se enfrentaron este sábado con la policía en una ciudad cercana a la frontera con la China continental, donde miles de personas se movilizaron contra la presencia de comerciantes chinos, reivindicando otro problema tras los disturbios por el proyecto de ley de extradición.

 

La marcha en la ciudad de Sheung Shui, en Hong Kong, no lejos de la ciudad china de Shenzhen, comenzó pacíficamente, pero degeneró en enfrentamientos y gritos. Los manifestantes le tiraron paraguas y cascos a la policía, que por su parte lanzó gas pimienta.

 

Más tarde, la policía de Hong Kong instó a los manifestantes a que abandonaran la zona.

 

La protesta ha sido la última de una serie de manifestaciones que ha sacudido a la antigua colonia británica durante más de un mes, dando lugar a su peor crisis política desde su traspaso a China en 1997.

 

Algunas de las violentas protestas callejeras congregaron a millones de personas, y cientos irrumpieron en la legislatura el 1 de julio para oponerse a un proyecto de ley de extradición que ahora está suspendido y que habría permitido que sospechosos de delitos en Hong Kong fueran enviados a China para ser juzgados en tribunales bajo el control del Partido Comunista.

 

Los críticos ven el proyecto de ley como una amenaza al estado de derecho de Hong Kong. La líder Carrie Lam dijo esta semana que el proyecto de ley estaba “muerto” tras haberlo suspendido el mes pasado, pero los opositores dicen que no se conformarán salvo que sea retirado formalmente.

 

PAL