Foto: Especial El bien común y la justicia, primera responsabilidad del Estado: FDS.  

Al participar en la XLIV Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, el gobernador de Querétaro y actual presidente de la Conago, Francisco Domínguez Servién, afirmó que la seguridad es un bien común y junto a la justicia, constituye la primera responsabilidad del estado.

En presencia del Presidente Andrés Manuel López Obrador, los integrantes del gabinete federal de seguridad, representantes de los poderes Legislativo y Judicial, además de gobernadores, Domínguez Servién refrendó que al Consejo Nacional le corresponde articular las políticas para cumplir con el interés más alto de la sociedad mexicana: Su derecho a vivir en paz.

Refirió entonces que en la Conago hay plena convicción para ser agentes de la nueva coordinación y cooperación con los distintos órdenes de gobierno en materia de seguridad pública, con respeto al federalismo.

“México espera que las acciones representen resultados alentadores. Por eso, el acuerdo nacional para la concordia, que le hemos expuesto al Presidente de México, es también una ruta propositiva para la pacificación del país”, subrayó ante el Ejecutivo Nacional.

Para el titular de la Conago, el acuerdo nacional parte de la necesidad de reconciliar al país y cesar la polarización como precondición para superar, juntos, los desafíos.

A partir de la concordia, por ella y con ella, -dijo- propone respaldar el crecimiento de los sectores productivos del país; impulsar una nueva generación de emprendedores para ampliar las oportunidades de empleo; diversificar los mercados y generar cadenas de valor.

La visión en esta propuesta hacer del empleo un motor de paz y de movilidad social, promoviendo una cultura de participación y “no violencia”, que sirva como pilar de cohesión social.

Como ruta de la pacificación del país, Francisco Domínguez propuso asegurar que la prevención del delito sea una prioridad nacional; atendiendo las causas que lo generan e incuban.

Por igual, generar una agenda común que fortalezca y perfeccione los tres eslabones de la seguridad: prevención, persecución y re-adaptación.

Asimismo, fortalecer el cumplimiento de los derechos humanos y el trabajo de los organismos no gubernamentales involucrados en la materia.

Finalmente, garantizar el desarrollo de competencias de los cuerpos policiales: Guardia Nacional, policías estatales y municipales, además de unificar la atención efectiva a las víctimas y la reparación del daño en todo el país.

Domínguez Servién consideró que todas las instituciones representadas en el salón de la Tesorería de Palacio Nacional tienen la “responsabilidad de dar certeza a los mexicanos de que su tranquilidad y paz están aseguradas”.

Este consejo –dijo- es la máxima expresión del ejercicio de gobierno con una institucionalidad horizontal de pares e iguales que supera la antigua concepción vertical.

“El Estado debe de ser fuerte para cumplir una meta superior, la garantía de la democracia del Estado de derecho de la seguridad y la justicia nos obliga a un mismo mandato constitucional, garantizar la plena vigencia del Estado de derecho en todo el país”, refrendó.

Igualmente, consideró que en la evolución histórica del Estado mexicano, de sus leyes y actores no cabe el maniqueísmo, busquemos el equilibrio de los extremos. “Ni todo lo que ocurrió es vicio, ni todo lo que vendrá es virtud”.
El mandatario convocó a revisar la funcionalidad de las instituciones, asumiendo que no todas las personas que han servido en ellas se envilecieron por intereses privados e ilegítimos.

En ese sentido recordó que muchas vidas de valientes del Ejército, la Marina, policías de las instancias federales, estatales y municipales han sacrificado en su lucha por combatir a la delincuencia cumpliendo con su deber de defender a México.

Convocó a trabajar de una forma muy seria, coordinada y responsable, fomentando en todo momento una crítica constructiva a fin de que prevalezca el interés nacional, de ello depende la tranquilidad de la vida de nuestros compatriotas, de ello depende la vigencia del Estado de derecho, de ello depende el futuro de México.

Concluyó su mensaje señalando que la implementación de la estrategia del gobierno federal en materia de seguridad precisa coordinación, acciones permanentes y voluntad política y el Presidente la tendrá de parte de los involucrados.
Por su parte, el Presidente López Obrador hizo un llamado a cerrar filas contra la violencia y agradeció a todos los sectores el apoyo que han brindado para la creación de la guardia nacional.

Añadió que su gobierno ya no va a continuar por el camino trillado de siempre, y por ello ha hablado de un cambio de régimen y no solamente de cambio de gobierno.

Estipuló que en el tema de la seguridad pública no va a continuar solo con la aplicación de medidas coercitivas o con el uso de la fuerza, pues ha quedado demostrado que no funciona.

“Ahora pensamos que la paz y la tranquilidad son frutos de la justicia, por eso lo primero tiene que ser es mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los mexicanos, el bienestar, para que de esta manera se consiga la paz y la tranquilidad. Eso es lo prioritario, la atención a las necesidades del pueblo y en especial la atención a los más necesitados, a los pobres, a los marginados”.

Durante la sesión se aprobó el Modelo Nacional de Policía bajo un esquema mediante el cual la Federación y las autoridades locales impulsarán el fortalecimiento de las Policías locales y la homologación de sus capacidades.

El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, dijo que la finalidad es que todos los agentes del orden observen los mismos protocolos sin importar si son federales o locales.

Durazo resaltó que el modelo también busca profesionalizar la función policial, y homologar tanto la disciplina como los programas de atención a víctimas, capacitación y certificación.

JMSJ