Después de todo el escándalo que se ha hecho en la 4T con el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM), y los recursos legales para frenar la construcción del aeropuerto de Santa Lucía, para que exista la mínima posibilidad de continuar la edificación en Texcoco, quien parecía que estaba del lado de continuar su realización era Alfonso Romo Garza, el jefe de la Oficina de la Presidencia.

 

Sin embargo, hace unas horas Romo estuvo en su natal Monterrey en su antigua casa Vector, en donde lo invitaron a dar una charla que le sirvió al ahora funcionario público para que explicara y profundizara en que él nunca estuvo a favor de continuar con la terminal aérea de Texcoco, a pesar de todas las versiones periodísticas que lo afirmaran, ya que para él representaba un riesgo por la falta de agua y lo sísmico de la capital del país.

 

La charla fue larga, todos los presentes sorprendidos por cada una de sus palabras, desconociendo al Alfonso que hasta hace unos meses opinaba diferente de proyectos económicos en la nación. El plan original había programado una inversión de 180 mil millones de pesos, y se tenía contemplado terminar el aeropuerto en 2021. Después del análisis que hiciera el equipo del presidente Andrés Manuel López Obrador una vez entrando en funciones, la inversión que se había ejecutado hasta ese momento era de entre 20 y 22 millones de dólares para terminarse no en 2021, sino hasta 2026.

A sus antiguos colaboradores de Vector Casa de Bolsa les adelantó que si se construye una pista más en el aeropuerto de Toluca y se remodela el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM) y la carga se envía a Querétaro, se tendrá aeródromo para 15 años más. Si bien no está de acuerdo en cómo se explicó su cancelación, el regiomontano no tiene duda que la decisión de cancelar Texcoco fue la correcta.

Si el AICM se descongestiona del ejército y la Fiscalía General de la República, daría para un crecimiento aproximado de 15%, por lo que primeramente se remodelará el actual aeropuerto. Toluca es el primer paso antes de Santa Lucía, aduce Romo Garza. Dicho aeródromo tiene una capacidad estimada para ocho millones de pasajeros.

 

Sin embargo, una parte de su capacidad se dejó de usar después de la quiebra de Mexicana, pues actualmente sólo lo ocupan cerca de 800 mil pasajeros. Por lo que si se construye una pista más podría llegar a 15 millones de pasajeros. Y mire el calor de la reunión, una cosa importante que en algunos causó asombro, sonrisas y murmullos es que los empresarios presentes en esta reunión le dijeron a Alfonso Romo a usted sí le creemos, al presidente Andrés Manuel López Obrador no. Finalmente un cuestionamiento que todos esperaban era si en el futuro cercano lo verían en la boleta presidencial, y él contestó simplemente “ni de loco”.