Foto: Reuters / Archivo Fitch Ratings bajó la calificación a la petrolera de BBB- a BB+ y Moody’s redujo su perspectiva de estable a negativa. Con esa caída, sus bonos se colocaron en grado “especulativo”, en nivel “basura”, que significa que incumplirá con sus pasivos  

Las calificadoras Fitch Ratings y Moody’s ahora también degradaron la nota y perspectiva para Petróleos Mexicanos (Pemex), debido a los riesgos que representan estos organismos para las finanzas públicas y desarrollo económico del país.

 

Luego de reducir la calificación de la deuda soberana del país, Fitch Ratings también bajó las calificaciones de largo plazo en moneda extranjera y moneda local en escala internacional de Petróleos Mexicanos (Pemex), de BBB- a BB+, con perspectiva negativa.

 

En un reporte, la firma expuso que la baja en las calificaciones aplica para las emisiones de deuda en el mercado por un monto de alrededor de 80 mil millones de dólares, lo que coloca sus bonos en un peldaño de ser “basura”, es decir, en grado especulativo.

 

“La perspectiva negativa de Pemex refleja un deterioro potencial en su perfil crediticio individual por debajo de CCC, y aunque la petrolera ha implementado algunas medidas de recorte de costos y el gobierno mexicano le ha otorgado baja en impuestos, la compañía continúa sin invertir lo suficiente en su negocio de exploración y producción, lo que puede llevar a una disminución en la producción y las reservas”, indicó el comunicado de Fitch.

 

Además, agregó que el monto alto de transferencias de Pemex al gobierno mexicano sigue presionando la generación de flujo de la compañía y su capacidad para reinvertir, lo cual deteriora su perfil crediticio individual.

 

Mencionó que la perspectiva de Pemex podría estabilizarse con una reducción sustancial de impuestos que contribuyera a que la empresa tuviera un flujo de fondos libre de neutral a positivo, al mismo tiempo que le permitiera implementar una actividad de exploración y producción suficiente para reponer el ciento por ciento de las reservas y estabilizar la rentabilidad de la producción.

 

En tanto que Moody’s modificó la perspectiva de calificación de Pemex a “negativo” desde “estable” y ratificó su nota en Baa3, que indica niveles de riesgos medios para el cumplimiento de sus obligaciones financieras.

 

La baja en la calificación a Pemex por parte de Fitch y Moodys viene incluso después de que el nuevo Gobierno anunció apoyos para que la petrolera pudiera reducir sus costos y pasivos, y con ello impulsar las inversiones de capital.

 

En el caso de Moody’s, refiere en su comunicado que “los cambios en la política energética del Gobierno y el papel que juega Pemex en dicha estrategia, introducen riesgos en la perspectiva fiscal de mediano plazo”.

 

Juan Ángel Espinosa

 

 

 

jhs