El viceprimer ministro chino, Liu He, visitará Estados Unidos esta semana para continuar con Estados Unidos las conversaciones comerciales, difundió ayer Pekín, poniendo paños fríos a una escalada en las tensiones, después de que el Presidente estadounidense, Donald Trump, prometió imponer nuevos aranceles al gigante asiático.

Funcionarios estadounidenses han acusado a China de dar marcha atrás en los compromisos que asumió durante meses de negociaciones para terminar con su guerra comercial. Eso llevó a Trump a amenazar con nuevos aranceles a productos chinos.

Los gravámenes más altos entrarán en vigencia el viernes si no se llega a un acuerdo para ese entonces, dijo el lunes a la prensa el representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, en una sesión informativa que arrojó dudas sobre las perspectivas de un acuerdo.

El giro negativo en las expectativas sobre las conversaciones sacudieron a Wall Street, provocando que los principales índices de acciones perdieran más de 1 por ciento. Los rendimientos de los bonos y los precios del crudo también declinaban.

El Ministerio de Comercio chino confirmó que Liu, quien lidera las conversaciones para Pekín, visitará Estados Unidos el 9 y 10 de mayo, sólo dos días, en vez de los tres previstos.

 

Alerta el FMI

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, advirtió que el repunte de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China es una amenaza para la economía mundial

“Teníamos la impresión de que esta amenaza se estaba alejando, que las relaciones mejoraban y que íbamos hacia un acuerdo”, indicó Lagarde en alusión a las fricciones de los últimos días.

De la misma manera se pronunció el ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, al exhortar a Estados Unidos y China a evitar una escalada en las tensiones comerciales.

LEG