El horario de verano, que comenzó este domingo, no genera ahorros significativos en los recibos de luz de los hogares, ni en el consumo doméstico, pero en lo referente a la operación eléctrica nacional sí debe de ser considerado como una estrategia positiva, opinó Arturo Carranza, analista de la consultoría Mercury.

En entrevista con 24 HORAS, el especialista dijo que si bien para un uso doméstico el ahorro es “prácticamente ilegible” en los recibos de luz, sí cobra un valor económico para el sector eléctrico del país y le “quita presión” al uso de la electricidad, sobre todo para los miembros de la industria nacional.

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