En menos de un año, Brasil verá a dos ex presidentes enfrentar a la justicia por cargos de corrupción.

Michel Temer (2016-2018) fue arrestado ayer por la policía en Sao Paulo, en el marco de la operación Lava Jato, la más grande en la historia del país, y que destapó en 2014 una red de corrupción ligada con el lavado de 2 mil 640 millones de dólares, en la que está implicada la petrolera estatal Petrobas.

El primer exmandatario detenido fue Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), quien enfrenta los cargos en una prisión de Curitiba desde hace casi un año.

También fue arrestado ayer el exministro Wellington Moreira Franco, colaborador de alto nivel de Temer.

El exmandatario es objeto de investigaciones por encabezar una “organización criminal” acusada de desviar casi 450 millones de euros destinados a la construcción de la central nuclear Angra 3, en Río de Janeiro.

Al dejar la Presidencia el pasado 1 de enero, Temer perdió el fuero y quedó expuesto a la justicia, lo que aceleró su arresto.

Entre los implicados en el caso figuran exministros, exdiputados, exgobernadores y ahora con Temer tres expresidentes pues, además de Lula da Silva, Dilma Rousseff fue destituida en 2016 en un juicio político para ser investigada por el mismo caso.

El real de Brasil cayó hasta un 1.4% tras la noticia.

 

DJOR