T-MEC fomenta control de mercado de medicinas

El sector farmacéutico tendrá un impacto negativo con el nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en caso de que sea aprobado por los Congresos de los tres países, ya que se negoció la ampliación –de cinco a 10 años– a la protección de datos clínicos en medicamentos biotecnológicos; dicha medida se traducirá en un sobreprecio, alertó en una entrevista con 24 HORAS Juan de Villafranca, director ejecutivo de la Asociación Méxicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF).

¿Cuál es la preocupación de los laboratorios mexicanos ante esta nueva administración con el actual tratado de libre comercio en los Congresos de los tres países?

-Hay muchos factores sobre el T-MEC; éste tiene que ser ratificado por el Senado de la República en México, por el Congreso y senadores de Estados Unidos y por el de Canadá.

Lo que nos apura es que hay una serie de mecanismos que se derivan del nuevo tratado, como es la protección de datos clínicos, con lo cual los titulares de patentes pueden prolongar el control del mercado; ésto se va a traducir en precios muy altos, en sobreprecios que va a seguir pagando la población mexicana, el Gobierno; y sí hay una situación de incertidumbre por el T-MEC, que hay que ver cómo se va a implementar. Esa parte es clave.

Ildefonso Guajardo, quien fue uno de los negociadores principales de esta nueva etapa del comercio entre EU, México y Canadá, ¿estuvo mal negociado, está en riesgo la industria mexicana?

-En materia farmacéutica, lo que negociaron fue una ampliación de cinco a 10 años a la protección de datos clínicos en medicamentos biotecnológicos, y ésto representa un sobreprecio que va a tener que pagar nada más el Estado, de aproximadamente 17 mil millones en cinco años.

¿Qué es la biotecnología y cuál es el problema que representa para la gente que va a la farmacia o al doctor a que le recomienden una medicina?
-Los medicamentos, una vez que vence una patente, lo ideal es que después de los 20 años que ésta vence, el medicamento pueda volverse genérico y ser producido por cualquier persona. Lo que esto implica es que el medicamento pueda bajar de precio hasta en 70%, y estamos hablando de la misma calidad, el mismo producto con los mismos efectos curativos; ésta es la mejor forma de bajar los precios.

Ante esta nueva circunstancia, ¿cuál es el riesgo?

-El riesgo es que se van a seguir pagando medicamentos muy caros; ésto tendrá un costo muy alto, ya que el principal comprador de medicamentos es el Estado a través del Seguro Social y el ISSSTE; y en los casos donde no sea así, el mexicano va a pagar de su bolsillo. Si queremos tener acceso a ciertos medicamentos, se tendrá que pagar un sobreprecio que puede representar hasta 70% arriba de lo que sería el valor de ese producto si fuera ya genérico.

¿Fue una mala negociación?

-En materia farmacéutica sí, en otros temas lo desconozco, pero yo no sé a cambio de qué fue que negociaron la protección de datos clínicos; irse de cinco a 10 años.

La protección de datos clínicos, ¿qué es?

-Son aquellos estudios que se hacen para demostrar que un medicamento produce efectos eficaces; no produce efectos secundarios, entonces, el hecho de prolongar estos estudios, que no puedan ser utilizados por terceros, es una manera de controlar el mercado. Hay empresas que utilizan varios mecanismos para controlar el mercado en el tiempo, y al controlarlo sobre ese producto, se traduce en que pueden seguir vendiendo el medicamento a un precio muy alto.

¿Qué es exactamente lo que está proponiendo la AMELAF?

-Aquí parece que ya no hay marcha atrás en la negociación, y se van a tener que aceptar los 10 años; (lo que se propone) es cómo se van a implementar los datos clínicos; esa parte es fundamental.

Hemos estado en contacto con el Senado de la República y hay varias formas de cómo se puede implementar, por ejemplo, puede ser que los datos clínicos se puedan conocer, puedan ser aprovechados, se pueda solicitar el registro del medicamento genérico y, una vez que se termine la protección de datos clínicos, se pueda entrar inmediatamente al mercado.

¿Están en pláticas con el Senado, en vísperas de que se apruebe el nuevo Tratado?

-No solamente es aprobarlo, sino cómo se va a implementar; y la implementación de datos clínicos va a generar leyes secundarias, reglamentos secundarios, que esa parte va a ser muy importante.

Estamos hablando de la salud de los mexicanos, es un tema importante y no lo estamos poniendo en su real dimensión, ¿no?

-Así es, creo que el tema más importante, porque además, si se comete algún error en el tema de política pública de salud, es irreversible (y) el costo es altísimo. Por eso es muy importante que se tomen las medidas adecuadas, y que se piense no solamente en el corto, sino también en el mediano plazo; porque tenemos una industria mexicana robusta, con empresas de 15 a 50 años de vida, y son empresas que han ido creciendo y que tienen estándares muy altos.

¿Piensa que en las negociaciones del T-MEC se le dio prioridad a las empresas o a los laboratorios transnacionales que a los que son mexicanos?
-Yo digo que sí, ya que no entiendo cuál fue el beneficio que obtuvo la industria mexicana, o México, por esa negociación de aceptar la protección de datos clínicos de irse hasta 10 años; éso en ningún lugar del mundo existe.

¿Cómo está la industria?

-Tenemos una industria mexicana pujante, importante… donde tenemos laboratorios que se han fundado de 20 a 60 años de edad, están distribuidos por distintas zonas del país; tenemos en la Asociación 30 laboratorios con más de 40 plantas; tenemos plantas establecidas en la Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Michoacán y Jalisco.

¿A cuánta gente le dan empleo?

– Es difícil determinar el número, pero yo calculo que dentro de la Asociación trabajan unos 30,000 mil empleados calificados; gran parte de éstos son ingenieros, químicos farmacobiólogos… un nivel alto.

¿Con el T-MEC…?

-El T-MEC no nos gusta, porque finalmente lo que hace es que va a continuar fomentando el control de mercado; y ésto detiene también el desarrollo y el abasto de la industria nacional.

Ésto, por supuesto, afecta al trabajador mexicano, a los que trabajan en los laboratorios y, al final, al consumidor que es el paciente.

– Así es, al final de cuentas también limita la posibilidad de compra de medicamentos por el Gobierno, porque si tuvieran mayor presupuesto o, con el mismo presupuesto, poder comprar más medicamento pueden atender a un mayor sector de la población.

Hablando del Senado, hay una iniciativa de establecer un control de precios en las medicinas…

– Efectivamente hay una iniciativa del Senador Monreal (Morena), de establecerse control de precios en medicamentos. Aquí nosotros queremos entender un poco más de qué se trata, ver cómo se quiere implementar; pero a final de cuentas, yo lo que quiero entender es qué objetivo tiene la iniciativa. Más que control de precios, el control de precios es un medio, el objetivo es reducir el precio de los medicamentos, entonces, la mejor forma de reducirlo es a través de que se permita la entrada de genéricos.

Sobre esto hay un tema muy interesante que surgió la semana pasada el 15 de febrero en EU, donde también hay un debate muy importante sobre el precio de los medicamentos; incluso, el Senado está mandando a llamar a algunos de los grandes laboratorios para que expliquen el por qué han venido incrementando el precio de sus medicamentos; pero por otro lado, la U.S. Food and Drug Administration (Administración de Medicamentos y Alimentos por sus siglas en inglés), que es el equivalente a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), está estableciendo ya unos lineamientos para facilitar que medicamentos genéricos puedan entrar rápidamente al mercado una vez que se haya vencido la patente, porque esto se va a traducir en que se van a poder reducir sensiblemente precios de medicamentos que hoy son patentados; y ésto lo están haciendo en Estados Unidos, lo acaban de anunciar la semana pasada y, al final de cuentas, el objetivo de todo esto es poder tener medicamentos de calidad a buen precio.

¿Ustedes están a favor de esta iniciativa?

– No es que estemos de acuerdo, porque no la hemos estudiado a fondo, tenemos que ver cómo se tiene que implementar. El control de precios no nos gusta porque las experiencias han sido negativas, recordemos que hace muchos años, cuando vino el control de precios en la azúcar, fue un desastre.

¿En el fondo, la iniciativa del señor Monreal no va por ahí?

– Ellos lo que están buscando es control de precios, pero lo que va más allá, lo que están buscando en realidad, es que cuesten menos los medicamentos. El control de precios en los países que se ha desarrollado más la industria farmacéutica, no hay un control de precios tan riguroso; aquello ha sido un ejercicio que no ha sido el más favorable, pero me gustaría estudiar un poco más; por eso estamos teniendo pláticas con el Senado para entender más qué hay detrás de esa iniciativa.

¿Están bien ilustrados los Senadores? ¿Saben de esto?

– Hemos tenido contacto con la Comisión de Salud del Senado, son de las cosas que estamos planteando porque, a final de cuentas, coincidimos con la posición del Gobierno del Presidente López Obrador, en el sentido de poder tener medicamentos a buen precio, de calidad y que lleguen a todos los mexicanos.

¿Algo más que quieras agregar?

El tema salud es fundamental, es un tema clave y en el cual no podemos cometer errores; los laboratorios nacionales pueden contribuir proveyendo de medicamentos de calidad, a buen precio y, sobre todo, garantizar el abasto. La industria nacional tiene capacidad para poder cumplir con estas premisas.

LEG

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