FOTO: REUTERS/ARCHIVO Pese a que el gobierno conservador del mandatario Jair Bolsonaro fue uno de los primeros en reconocer a Guaidó como presidente legítimo, el ingeniero de 35 años no fue recibido con honores de jefe de Estado, como lo hizo previamente Colombia  

El líder opositor Juan Guaidó dijo que tiene planeado volver a Venezuela el lunes pese a las amenazas contra su persona y su familia, y agradeció al presidente de Brasil por liderar los esfuerzos regionales “en favor de la democracia”, mientras busca aumentar la presión internacional contra Nicolás Maduro.

 

Pese a que el gobierno conservador del mandatario Jair Bolsonaro fue uno de los primeros en reconocer a Guaidó como presidente legítimo, el ingeniero de 35 años no fue recibido con honores de jefe de Estado, como lo hizo previamente Colombia.

 

“Presidente (Bolsonaro) muchísimas gracias por el determinado liderazgo en favor de la democracia, la libertad, pero también el entendimiento de que una región fuerte también genera una economía fuerte”, dijo Guaidó tras el encuentro.

 

Por su parte, Bolsonaro sostuvo que Guaidó es “una esperanza” para su país y Brasil seguirá apoyando las acciones del Grupo de Lima para restablecer la “libertad y democracia” del país caribeño. “Nos interesa una Venezuela libre, próspera, democrática y económicamente pujante”, acotó.

 

 

El opositor también se reuniría con el canciller Ernesto Araújo, quien ha liderado la contribución de Brasil al plan de ayuda humanitaria que hasta ahora no ha logrado ingresar alimentos y medicinas a Venezuela, que sufre una profunda crisis económica con escasez de insumos básicos.

 


En enero, Guaidó invocó la Constitución para juramentarse como presidente encargado, argumentando que la reelección de Maduro el año pasado fue fraudulenta. Desde entonces, ha sido reconocido por la mayoría de las naciones occidentales como el presidente de la nación petrolera.

 

Los militares de Brasil, cuyos ex oficiales ocupan un tercio de los cargos en el gabinete, han evitado romper relaciones con Maduro, en el poder desde 2013, sobre todo porque el estado fronterizo de Roraima, en el norte de Brasil, depende del suministro de electricidad desde Venezuela.

 

 

TFA