Pese a que ha sido parchada por enésima vez, la Constitución de 1917 se mantiene viva, afirmó el Presidente Andrés Manuel López Obrador en el Teatro de la República de Querétaro, donde se conmemoró el 102 aniversario de ésta.

“Los que son maestros en estos temas hablan de que son demasiadas las reformas, aquí se dieron dos cifras, 700-900 reformas, cualquiera que sea el dato son muchas. Está muy parchada, muy remendada la Constitución, se afectó no sólo la letra, sino la esencia, el espíritu”.

El mandatario indicó que incluso su movimiento implicaba la creación de una nueva constitución, pero se optó por reformas dado que se tienen tareas más importantes, sin embargo, no desechó la idea a futuro.

 

Como parte de las reformas, destacó que se buscará establecer una auténtica democracia para establecer los fraudes electorales como delito grave sin derecho a fianza.

 

A su vez, López Obrador dijo buscar rescatar una parte clave de la Constitución de 1824, que establecía que el presidente podría ser juzgado por hechos de corrupción, pero en la de 1857 se determinó que el Presidente no podía ser juzgado por estas acciones ni por fraudes electorales, lo que se mantuvo en la de 1917, y ahora se reformará.

 

Acompañado por integrantes de su Gabinete, gobernadores y representantes de los otros Poderes, el mandatario reiteró su compromiso de hacer cumplir la Carta Magna.

 

“Hago el compromiso de cumplir en todo momento la Constitución… Nosotros podemos decir, y esto es muy satisfactorio, la Constitución no ha muerto”.

 

Poder Judicial debe hacer que derechos sociales sean realidad

Durante su intervención, Arturo Saldívar Lelo de Larrea, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), recordó que la Constitución marca una ruta para propiciar el desarrollo económico, abatir la pobreza y combatir la desigualdad, y se debe avanzar hacia este constitucionalismo que no es una moda ni coyuntura.

“Estamos en deuda con los desprotegidos, con los discriminados, con los pueblos indígenas, con las mujeres, con niños, con grupos vulnerables.

”La Suprema Corte y el Poder Judicial debemos abanderar este modelo de transformación política y social que no es optativo porque está plasmado en la Constitución. Los jueces tenemos la obligación de ser motor del cambio social y dejar la visión anquilosada que entienda los derechos sociales como declaraciones de buenas intenciones”.

gac