Foto: Reuters Alrededor de 300 casas se vieron afectadas la tarde de este sábado, informó el superintendente en funciones Steve Munro  

Autoridades y residentes del estado de Queensland, en el noreste de Australia, se mantienen hoy en alerta por inundaciones “catastróficas” que podrían durar hasta la próxima semana y empeorar la situación en una gran zona que ya está bajo el agua.

 

 

Torrenciales lluvias se registraron en Queensland este sábado, que ha sido descrito como el peor día del monzón que afecta al estado, donde se registran severas inundaciones en localidades como la ciudad de Townsville.

 

 

La Oficina de Meteorología advirtió de intensas precipitaciones en la región y emitió una alerta por lluvias extremadamente fuertes e inundaciones repentinas y “catastróficas” que se extenderían hasta la próxima semana.

 

 

Tras la advertencia meteorológica, las autoridades locales temen que las lluvias arrecien y miles de viviendas más resulten dañadas “de la noche a la mañana”, por lo que pidieron a la población que se dirija a lugares más seguros.

 

 

Alrededor de 300 casas se vieron afectadas la tarde de este sábado, informó el superintendente en funciones Steve Munro y reconoció que hasta 500 hogares podrían quedar bajo el agua en el transcurso de la noche.

 

 

“Si la lluvia continúa hasta mañana, hablaríamos de 10 mil a 20 mil casas afectadas” en el norte del estado, dijo Munro, de acuerdo con información del portal australiano de noticias news.com.

 

 

Las precipitaciones en el norte de Queensland comenzaron hace una semana, en un área de 700 kilómetros a lo largo de la costa desde Cairns hasta Mackay, donde la policía, soldados y servicios de emergencia apoyan a la población.

 

 

La primera ministra estatal, Annastacia Palaszczuk, advirtió que las próximas 24 a 48 horas “son cruciales”, por lo que instó a las personas a mantenerse atentas a las advertencias de las autoridades.

 

 

Townsville está en el centro del enorme aguacero y sufre severas inundaciones que han afectado casas, escuelas y negocios, por lo que más de 36 mil sacos de arena se han desplegado alrededor del área y se prevé colocar más a medida que se intensifique la situación.

 

 

Los equipos de rescate ayudaron a lo largo del día a 80 personas a trasladarse hacia terrenos más altos y guiaron a decenas más por las calles inundadas, donde la corriente de agua entró a casas, barrió con vehículos, provocó cortes de energía y telefonía, y cerró las carreteras.

 

 

Se ha reportado que las inundaciones han comenzado a extenderse tierra adentro, hacia el oeste de Queensland, aunque por ahora no se tienen reportes de posibles víctimas.

 

 

 

jhs