BRASIL.- El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, respaldó la decisión de su ministro Justicia, Sergio Moro, para enviar 300 efectivos militares a la ciudad de Fortaleza, capital del estado de Ceará, donde hasta este día al menos 100 personas han sido detenidas.

 

La orden de Moro atiende la petición del gobernador de Ceará, Camilo Santana, del opositor Partido de los Trabajadores (PT), luego de que el propio Bolsonaro reconoció que la situación en la turística ciudad se agravó en las últimas horas.

 

De acuerdo con un comunicado emitido por el ex juez Moro, los 300 efectivos de la Fuerza Nacional de Seguridad Pública permanecerán por 30 días en Fortaleza y podrá prolongarse su estancia en caso de ser necesario.

 

Los atentados incendiarios contra tiendas, medios de transporte y bancos, iniciaron el miércoles pasado, a un día de la asunción del ultraderechista Bolsonaro, cuyo gobierno aprobó nuevas leyes en prisiones locales, controladas por bandas criminales.

 

En cumplimiento de las nuevas leyes las autoridades penitenciarias de ese estado bloquearon las señales de teléfonos móviles dentro de las cárceles y eliminaron la práctica de separar a los reos por su afiliación a pandillas.

 

Según autoridades, los disturbios y atentados fueron ordenados desde el interior de las cárceles, controladas por bandas del crimen dedicadas a la venta de drogas y otros delitos.

 

La violencia es uno de los mayores problemas que afectan al estado de Ceará, en el noreste de Brasil, con una tasa de 59 muertos por cada cien mil habitantes. Es el tercer estado con mayor número de homicidios detrás de Acre, con 64, y Río Grande del Norte con 68.

gac