Foto: Reuters El secretario de Estado Mike Pompeo anunció que no se permitirá el acceso de los miembros de las caravanas de migrantes centroamericanos a territorio estadounidense  

La secretaria de Seguridad Interna de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen, acusó a hoy a miembros de la carava migrante centroamericana de intentar agredir a agentes fronterizos, pero sostuvo que Estados Unidos desea resolver la situación pacífica y concertadamente con México.

 

“Continuamos estando en contacto con las autoridades mexicanas y seguimos comprometidos a resolver está situación pacíficamente, en concierto con nuestros socios mexicanos”, señaló Nielsen.

 

La titular del Departamento de Seguridad Interna (DHS) justificó la decisión de la administración del presidente Donald Trump de cerrar la garita de San Ysidro, bajo el argumento de que grandes contingentes de migrantes intentaron entrar a Estados Unidos de manera ilegal.

 

“Trataron de traspasar la infraestructura de la barda en la frontera e intentaron hacerle daño a personal de CBP lanzándoles proyectiles”, señaló Nielsen.

 

“El DHS no tolerará este tipo de ilegalidad y no dudará en cerrar puertos de entrada por razones de seguridad pública. Perseguiremos judicialmente con todo el peso de la ley a cualquier que destruya propiedad federal, ponga en peligro a nuestros operadores y viole nuestra soberanía”, precisó.

 

Nielsen señaló que la administración Trump mantendrá una presencia robusta en la frontera y los puertos de entrada, con agentes y militares, para prevenir ingresos ilegales.

 

El jueves pasado, el secretario de Estado Mike Pompeo anunció que no se permitirá el acceso de los miembros de las caravanas de migrantes centroamericanos a territorio estadounidense.

 

Pompeo dijo haber estado en contacto cercano con el secretario mexicano de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, y con el canciller designado Marcelo Ebrard, para discutir el tema de las caravanas, junto con la secretaria Nielsen.

 

“Hemos afirmado nuestro compromiso compartido de encarar el actual reto. No se permitirá que las caravanas entren a los Estados Unidos. Existen peligros reales para la seguridad y los derechos humanos de los migrantes, por parte de aquellos que se aprovechan de ellos”, señaló.

 

Pompeo expresó su expectativa de trabajar con el próximo gobierno mexicano en todos los aspectos de la relación bilateral, entre ellos explorar oportunidades para alentar la creación de empleos en la región, incluido el sur mexicano, “para beneficiar al gobierno y el pueblo de México”.

 

aarl