Foto: EFE El juicio continuó con la presentación del primer testigo, Carlos Salazar, un agente que trabajó en la Oficina de Aduanas en la ciudad de Phoenix, quien descubrió un túnel por el que era ingresada cocaína de México a Estados Unidos  

El juez Brian Cogan rechazó parte de las declaraciones iniciales presentadas la víspera por el defensor de Joaquín “El Chapo” Guzmán en Nueva York, las cuales consideró inapropiadas, irrelevantes e imposibles de probar como evidencia.

 

En la apertura de segundo día del juicio contra Guzmán Loera, Cogan indicó que el defensor Jeffrey Lichtman hizo frente al jurado por los menos seis referencias inapropiadas contra personas y el gobierno en México en su declaración inicial, ofrecida el martes durante la apertura del proceso legal.

 

Explicó que tales afirmaciones eran inapropiadas porque eran imposibles de probar como evidencia, por lo que Lichtman no podía ofrecer al jurado argumentos que más tarde no podrían ser demostrados y eran irrelevantes para el caso.

 

La decisión de Cogan sucede luego de que los fiscales del caso ingresaran en la madrugada una moción para que se anulara por completo la declaración de Lichtman por manifestar cuestiones imposibles de demostrar.

 

Cogan se negó a anular la declaración inicial completa, aunque rechazó ciertas partes de los argumentos de Lichtman. Al jurado, mientras tanto, les recordó que sus decisiones debían basarse en evidencias y que una declaración inicial no era una prueba.

 

Mientras tanto, Lichtman terminó este miércoles su declaración, en la que insistió que Ismael “El Mayo” Zambada era el verdadero líder del cártel de Sinaloa y pensar que lo fuera Guzmán era “un mito”.

 

Lichtman se refirió a un video que Guzmán grabó para el actor Sean Penn, en el que reconoce que él es el líder del cártel de Sinaloa. Según el abogado, Guzmán consintió en grabar ese video a fin de que se hiciera una película y un libro sobre su vida, es decir, por vanidad.

 

Mencionó además al menos a tres testigos que presentaría la fiscalía a fin de desacreditar sus testimonios, debido a que todos ellos eran criminales convictos que deseaban aminorar sus sentencias o evadir la prisión por completo.

 

“Sé que una parte de ustedes piensa que Guzmán es culpable de algo. Su nombre es así de poderoso”, indicó Lichtman. El abogado pidió no obstante al jurado que olvidara esos prejuicios al considerar el caso.

 

El juicio continuó con la presentación del primer testigo, Carlos Salazar, un agente que trabajó en la Oficina de Aduanas en la ciudad de Phoenix, quien descubrió un túnel por el que era ingresada cocaína de México a Estados Unidos. El testimonio fue interrumpido por un receso.

 

El pasado mes de octubre y a fin de dar agilidad al caso, fiscales del Distrito Este de Nueva York redujeron de 17 a 11 el número de cargos por los que Guzmán Loera enfrenta a la justicia estadunidense bajo acusaciones de tráfico de drogas y lavado de dinero.

 

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