La oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó hoy el asesinato del locutor Gabriel Soriano Kuri en Acapulco, y señaló que es un recordatorio de que la violencia contra los comunicadores “no cesa” en el país.


Soriano, quien trabajaba para el Sistema de Radio y Televisión de Guerrero, medio público de dicho estado sureño, fue asesinado ayer en la carretera Cayaco-Puerto Marqués, cuando regresaba de una cobertura periodística.


El coche en el que viajaba fue atacado a tiros y uno de los disparos impactó en el pecho del periodista, de 40 años, según informó el Grupo de Coordinación Guerrero.

 

El representante de ONU-DH en México, Jan Jarab, señaló en un comunicado que el homicidio es “un terrible recordatorio más de que la violencia contra periodistas no cesa en el país”.

 

Y que refuerza -continuó- “lo que ya sabemos”, que el país latinoamericano es uno de los más peligrosos del mundo para quienes ejercen el periodismo.

 

De acuerdo con el registro de la institución, Soriano es el décimo periodista asesinado este año en México.

 

Jarab remarcó que es “urgente” que las autoridades tomen medidas para garantizar un ambiente seguro y que los comunicadores puedan ejercer su oficio libremente.

 

“Una de las principales medidas de prevención es la lucha contra la impunidad en la que permanecen la mayoría de las agresiones”, destacó.

 

El pasado año fue calificado por la organización Artículo 19 como el más letal para la prensa mexicana, dado que murieron 11 comunicadores y se registraron mil 986 agresiones.

DPC