Foto: EFE El procedimiento puede prolongarse unos meses  

PARÍS.- El Gobierno francés ha autorizado la extradición del ex policía argentino Mario Sandoval a su país, que lo reclama para juzgarlo por crímenes contra la humanidad durante la dictadura por la desaparición en 1976 del estudiante Hernán Abriata.


El primer ministro, Édouard Philippe, firmó el pasado 21 de agosto el decreto que autoriza la extradición y ahora la entrega de Sandoval está pendiente del último recurso que el ex policía ha presentado ante el Consejo de Estado, explicó hoy a Efe la abogada del Estado argentino, Sophie Thonon.

El procedimiento puede prolongarse unos meses, pero la letrada dijo que hará “lo legalmente posible para que no se utilicen argumentos dilatorios”.

Las partes tendrán que volver a presentar sus argumentos ante el máximo órgano de contenciosos administrativos en Francia, que convocará una audiencia pública antes de dictaminar.

El decreto del Ejecutivo, que también lleva la firma de la ministra de Justicia, Nicole Belloubet, “no es de naturaleza política”, subrayó Thonon, sino que se limita a constatar que “no hay ninguna razón” para no extraditarlo.

Es decir, que los hechos no han prescrito y que la justicia argentina no lo reclama por cuestiones raciales, de religión, de nacionalidad, ni por sus opiniones políticas.

No obstante, la abogada de Argentina afirmó que constituye “una victoria para los derechos humanos”, al igual que los dictámenes judiciales que precedieron ese decreto.

Mientras el Consejo de Estado examina el caso, Sandoval sigue sometido a un control judicial, de forma que tiene que fichar en comisaría una vez al mes.

El procedimiento de extradición ante la justicia francesa, iniciado en 2012, finalizó el pasado 24 de mayo, cuando el Tribunal Supremo rechazó el recurso de Sandoval, que vive en Francia desde 1985 y que obtuvo la nacionalidad francesa en 1997.

Eso no es obstáculo para su entrega a Argentina, puesto que los hechos por los que está acusado ocurrieron antes.

Aunque Argentina sospecha que participó en más de 500 casos de asesinatos, torturas o secuestros, la justicia francesa sólo ha aceptado su extradición por su presunta implicación en la desaparición de Abriata el 30 de octubre de 1976 de la casa de sus padres en Buenos Aires.

Durante todo el procedimiento, Sandoval, de 65 años, ha pretendido que no es él la persona a la que buscan en Argentina.

gac