Foto: Reuters “Cualquiera que sea electo representa la voluntad popular” señaló Temer, actual presidente  

RIO DE JANEIRO.- Los principales candidatos a la presidencia de Brasil votaron hoy en sus colegios electorales en un marco de tranquilidad, a pesar del gran clima de polarización, mientras el líder en las encuestas, Jair Bolsonaro, en pleno auge de intenciones de voto, aseguró que vencerá.

 

Más de 147 millones de votantes están llamados a las urnas en las octavas elecciones generales de Brasil desde el retorno de la democracia al final de la década de 1980, en unos comicios cuyos primeros resultados se conocerán sobre las 19:00 horas locales (22:00 GMT).

 

Los brasileños mayores de 16 años deben elegir entre 27 mil candidatos a su presidente, gobernadores, diputados federales y estatales, así como dos tercios de los senadores.

 

El candidato radical de extrema derecha y favorito presidencial en las elecciones, Jair Bolsonaro, votó a las 09:00 locales (12:00 GMT) en Río de Janeiro, y dijo que confía en una victoria en primera vuelta.

 

“El día 28 iremos a la playa”, ironizó Bolsonaro sobre el día de la votación en caso de que fuera necesaria una segunda vuelta electoral, en uno de sus pocos actos públicos tras sufrir un atentado con cuchillo el pasado día 6 de septiembre.

 

Al grito de simpatizantes de “mito” y “¡Va a ser en el primer turno!”, Bolsonaro aseguró que tendrá 350 de los 513 diputados apoyándole como presidente, un día después de que los sondeos le atribuyeran 40% de la intención de votos válidos, un índice insuficiente para evitar la segunda ronda en tres semanas.

 

El segundo en liza, el socialista Fernando Haddad, que tiene el 25% de los apoyos en los sondeos, votó por su parte en Sao Paulo, donde dijo que la campaña antes del segundo turno será crucial.

 

“Si se confirman los pronósticos de los sondeos, serán dos proyectos tan diferentes que será más fácil para el ciudadano decidir en el segundo turno”, apuntó este hombre que reemplazó al inhabilitado y encarcelado Luiz Inácio Lula da Silva como candidato del Partido de los Trabajadores (PT).

 

Si los datos de los sondeos se confirman este domingo, Brasil tendrá un segundo turno extremamente polarizado, con un candidato de extrema derecha, ultraliberal y nostálgico de la dictadura militar; y otro socialista, opuesto a venta de activos nacionales y cuya formación política nació como opositora al régimen militar (1964-1985).

 

No hubo incidentes a media jornada, informó la Justicia electoral, y de las 525 mil urnas electrónicas repartidas por este país de dimensiones continentales apenas 310 (el 0.06%) dieron problemas, según el balance a media jornada.

 

Sólo hubo algunas discusiones subidas de tono en algunos colegios electorales de Río de Janeiro, y en Londres, donde candidatos a favor y en contra de Bolsonaro se enfrentaron en la entrada de la embajada brasileña en Reino Unido.

 

Durante la mañana, el presidente saliente, Michel Temer, votó en Sao Paulo e instó a la paz durante los comicios.

 

Temer, que terminará el mandato el 31 de diciembre, dijo que “siempre defendió la paz en el país, y pido que eso continúe”.

 

“Cualquiera que sea electo representa la voluntad popular”, agregó el mandatario al referirse a Bolsonaro, considerado por parte del electorado como una amenaza a la democracia.

 

GAC