Foto: Reuters / archivo Guerra comercial aumenta como la batalla por Brett Kavanaugh  

Por Gregorio A. Meraz
@GregorioMeraz1
DESDE WASHINGTON

Por la cercanía de las elecciones y especulaciones sobre el caos en la Casa Blanca, el Presidente Donald Trump no hará cambios en el Departamento de Justicia, a pesar de la explosiva revelación del diario The New York Times acerca de presuntos planes del subprocurador general Ted Rosenstein el año pasado, “para grabarlo secretamente a fin de exponer el caos que consume a la administración y reclutar a miembros del gabinete para removerlo por incapacidad bajo la Enmienda 25 de la Constitución”.

“Tenemos gente buena en el Departamento de Justicia, pero otros han sido muy malos … ya vieron lo que pasó en el FBI, todos se han ido, todos se han ido”, dijo Trump en un evento en Missouri, “pero aún existe pestilencia de la que pronto nos vamos a librar”, agregó.

Tan pronto trascendió la información, que se esparció como reguero de pólvora, el Departamento de Justicia difundió un desmentido del subprocurador Ted Rosenstein.

Rosenstein desmiente

“La historia del New York Times es imprecisa e incorrecta” dice la aclaración “No haré más comentarios sobre una historia basada en fuentes anónimas que obviamente es parcial contra el Departamento para favorecer alguna agenda, pero déjenme ser claro sobre esto: basado en mi trato con el Presidente, no hay bases para invocar la Enmienda 25”.

El Departamento de Justicia también difundió la declaración de un supuesto testigo presencial sin identificarlo que dijo que Rosenstein había hecho el comentario sarcásticamente.

Sin embargo otros presuntos testigos confirmaron la idea y dijeron que funcionarios del FBI hablaron con Andrew McCabe, ex director del FBI, quien escribió memorandos sobre la posibilidad de grabar al presidente, que ya fueron entregados al Fiscal Especial del Rusiagate Robert Mueller.

Trump aún no hará cambios en el departamento de justicia

Aunque la difusión de los presuntos planes del subprocurador, Jefe Inmediato del Fiscal Especial Robert Mueller, daban al presidente la “oportunidad única” que esperaba, de deshacerse de Rosenstain y eventualmente del Fiscal Mueller y detener la investigación sobre Rusia, que insiste en calificar como “cacería de brujas”, Trump fue convencido por sus asesores de que hacerlo, “reforzaría la narrativa demócrata sobre el caos en la Casa Blanca, denunciado por los libros de Michael Wolf, Omarosa Maniagult, Bob Woodward y más recientemente un editorial anónimo de un alto funcionario en The New York Times, por lo que esperará hasta después de la elección de medio término, de Noviembre, para hacer cambios en el Departamento de Justicia.

Escándalo complica desafíos de Trump

Este escándalo, tras continuos ataques a su Procurador General Jeff Sessions, se produce en momentos en que:

China determinó romper pláticas con Estados Unidos para detener la Guerra Comercial, que se agudizará con la imposición de 200 mil millones de dólares adicionales en tarifas, recién anunciadas por el presidente Trump.

Continúa una tensa negociación con Canadá, sobre el TLCAN en el que Trump enfrentaría un fuerte rechazo del Congreso a la sustitución del tratado trilateral, por uno bilateral con México.

Brett Kavanaugh su nominado a la Suprema Corte de Justicia enfrenta una intensa batalla por su confirmación en el Senado, tras ser acusado de asalto sexual por Christine Blasey Ford quien testificará Miércoles o Jueves.

Aumenta la preocupación de las agencias de Inteligencia norteamericanas, porque mientras Donald Trump se atribuye el “tremendo éxito” del acercamiento de las dos Coreas, el presidente surcoreano Moon Jae In presiona por concesiones significativas y prácticamente inaceptables de Estados Unidos a Kim Jong un, como declarar el Fin de la Guerra de EU contra Corea del Norte, de 1953.

Retirar los 28 mil efectivos estadounidenses en Corea del Sur y sus bases de operaciones de inteligencia que son vitales para la Seguridad Nacional, por la rapidez que permite en la detección del eventual lanzamiento de misiles en 7 segundos, en lugar de 15 minutos, el retiro de la protección que impide ataques nucleares contra Japón y Corea del Sur, sin que el gobierno de Kim Jong-un avance en la desnuclearización y continúe enriqueciendo uranio y construyendo misiles intercontinentales.

Y por si fuera poco, en momentos en que arrancaron en Minessota la históricas elecciones de medio término, determinantes para el futuro político del presidente Trump, seguidas esta semana con “voto “temprano” en 5 estados cruciales más, como New Jersey, Missouri, California, Montana y Arizona, donde los electores emitirán su sufragio considerando el crecimiento económico, las guerras comerciales, la renegociación de tratados, impuestos y la actuación del presidente Trump, aprobada por menos del 30% de estadounidenses.

 Trump se aferra a la confirmación de nominado

Con apoyo de su incondicional líder del Senado, Mitch Mcconnell, Trump hace lo posible por conseguir la confirmación en la Suprema Corte de Brett Kavanaugh, quien promueve la teoría de que “ningún Presidente en funciones puede ser distraído de sus ocupaciones por juicios frívolos o investigaciones”, y que podría ocupar el lugar del conservador Magistrado Antonin Scalia, quien falleció, si es que logra sobrevivir a la oposición de senadores demócratas, que lo ven como potencial promotor del fin de la decisión “Roe Vs. Wade” que legalizó el aborto y que no es en sí una ley.

Bajo intensa presión los republicanos escucharán a la acusadora de Kavanaugh pero sin que esto afecte la votación por la confirmación, que podrían aprobar por mayoría, aunque está por verse la postura de legisladoras republicanas que podrían oponerse.

En la audiencia del Comité Judicial del Senado, este miércoles y quizás el jueves, la doctora Christine Blasey Ford, revivirá detalles de cómo Kavanaugh, siendo estudiante de preparatoria, en una fiesta de jóvenes, la abrazo, empujó a la cama y cayéndole encima la manoseo, tratando de desvestirla y violarla, en un evento de su vida que mantuvo en secreto hasta ahora, cuando dijo que comprendió la importancia de evitar que una persona con esas tendencias pueda convertirse en integrante de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos.

Peligro si demócratas recuperan mayoría en 2 cámaras del Congreso

En caso de que la confirmación no se de bajo la actual legislatura, las dificultades serán mayores si los demócratas que se oponen recuperan el control de las dos Cámaras del Congreso, en la elección del 6 de noviembre, lo que además complicaría al Presidente la salida que busca con un aliado más en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que lo exonere en caso de enfrentar cargos de obstrucción de la justicia y posible colusión con Rusia, en la conclusión de la Investigación del Fiscal Especial Robert Mueller.

Kelly exige cuentas al subprocurador Rosenstein 

El Viernes por la mañana, John Kelly, Jefe de Gabinete, llamó la atención del subprocurador y le pidió detalles.

Luego, pidió a Rosenstein emitir un desmentido fuerte y convincente, lo que hizo el funcionario después de la reunión con Kelly, insistiendo en que nunca buscó ni grabar al Presidente y menos invocar la Enmienda 25 de la Constitución, para destituirlo del cargo.

Fuentes de la Casa Blanca informan que a bordo del Air Force One el Presidente Trump consultó a varios de sus asesores sobre las acciones a tomar, lo que siguió conversando el sábado.

En sus conversaciones, Trump les dijo que estaba enterado de que algunos funcionarios del Departamento de Justicia trataban de hacer algo en su contra.

Trump dijo que ya sabía del complot en su contra

El Presidente dijo tener más curiosidad que coraje, sobre reportes de qué integrantes de su círculo más cercano de colaboradores trataban de iniciar acciones que pudieron poner en riesgo su presidencia, “a causa de Andrew McCabe”, a quien detesta y quien escribió las notas o “memorandos” de una reunión, lo que lo lleva a pensar que él “está jugando juegos con esos memorandos” posiblemente para dar más publicidad a su libro.

La revelación del New York Times, reafirma la línea de denuncia del artículo editorial que difundió la semana pasada, de un alto funcionario anónimo de la administración, describiendo a Trump como una persona amoral, ignorante e indecisa, responsable del caos en la Casa Blanca.

Versión den NYT confirma testimonios de “fear” 

Igual que lo hace el libro ‘“FEAR, Trump in the White House” o “MIEDO: Trump en la Casa Blanca” del periodista Bob Woodward” que recoge testimonios de funcionarios de alto nivel que califican la actitud del Presidente como “siempre cambiante, obsesiva y errática” que “propicia anarquía y desorden” al grado de poner en riesgo la seguridad nacional, como ocurrió con su obsesión de terminar el Tratado de Libre Comercio con Corea del Sur, que permite a Estados Unidos cooperación militar con ese país para operar redes de espionaje e inteligencia “vitales para el interés nacional”.

Republicanos radicales trataron de capitalizar 

Legisladores radicales que apoyan a Trump trataron inútilmente de capitalizar la publicación del New York Times, que hizo cimbrar tanto la Casa Blanca como el Departamento de Justicia, donde creyeron que podrían promover cambios que no consiguieron como tampoco lograron desclasificar parcialmente documentos en que hurgaron sin éxito, en busca de una nueva narrativa sobre el origen de la investigación al equipo de campaña de Trump.

La investigación del FBI sobre la injerencia rusa en la elección Presidencial de 2016, comenzó a raíz de revelaciones de George Papadopoulos, ex asesor de política externa, a diplomáticos de Nueva Zelanda, que a su vez los comunicaron a la administración Obama, sin embargo, tiempo antes, el monitoreo de la agencia federal a espías rusos, permitió detectar la frecuente comunicación de Carter Page, otro ex asesor de campaña de Trump, lo que el FBI no sabía si era con el consentimiento del entonces aspirante presidencial o a sus espaldas, por lo que con una orden de una Corte Secreta de Inteligencia, comenzaron a grabarse las llamadas de Page, lo que ahora Trump quiere hacer aparecer como el inicio de la investigación a su comité de campaña.

Tras el despido de James Comey, Director del FBI, que Trump dijo haber planeado antes de que el Subprocurador Ted Rosenstein escribiera un memorándum haciendo la recomendación, el Departamento de Justicia determinó el nombramiento del republicano Robert Mueller, ex director del FBI, para que investigara la posible colusión del equipo de campaña de Trump con Rusia, en lo que ha conseguido más de 32 consignaciones y 5 declaraciones de culpabilidad y la colaboración de testigos de gran importancia.

 

NUEVA ACUSACIÓN

 

La revista The New Yorker difundió ayer la versión de que demócratas del Comité Judicial del Senado investigan una nueva acusación “seria, creíble y preocupante” de abuso sexual contra el Juez Brett Kavanaugh.

 

El incidente se habría producido en el año escolar 1983-1984, cuando el Juez comenzaba a cursar estudios en esa Universidad, donde habría conocido a Deborah Ramírez, ahora de 53 años de edad, quien estudiaba Sociología y Psicología en Yale. Luego de graduarse, trabajó brindando apoyo a víctimas de violencia doméstica. Ella inicialmente no estaba segura de hablar sobre un incidente que tuvo con Kavanaugh, porque dice que ella había bebido cuando ocurrió el incidente.

 

Ramírez, como Ford, piden que el FBI realice una investigación para determinar el papel del nominado a la Suprema Corte en ese incidente.

 

Kavanaugh, la Casa Blanca y los republicanos incondicionales del presidente Trump rechazan esta nueva acusación y critican también que no se haya reportado anteriormente, aun cuando está comprobado que este tipo de delitos casi no eran reportados por los estudiantes, por lo que las víctimas piden una investigación del FBI. Aun no se sabe si Ramírez también se presentara a testificar ante el Comité Judicial del Senado.

 

LEG