Foto: @GeotechTips7Twitter Además de las pérdidas humanas, las aguas arrasaron hogares y campos de cultivo  

Al menos 21 personas han muerto en el noroeste de Nigeria por la apertura sin previo aviso de una presa que destruyó unas 300 comunidades locales ubicadas en el curso del río Hadejia, informaron hoy a Efe fuentes de los servicios de emergencia.

La represa de Tiga, que tenía un elevado nivel de agua por las fuertes lluvias, fue abierta “durante la noche sin aviso”, aseguró el secretario ejecutivo de la Agencia Estatal de Gestión de Emergencias (SEMA) del estado de Jigawa, Yusuf Sani.

Según declaraciones adicionales de Sani al diario local Premium Times, la Agencia Meteorológica de Nigeria (NIMET) alerta todos los años antes de abrir las presas para que la SEMA pueda tomar medidas, pero este año no se produjo esa notificación, por lo que los servicios de emergencia no pudieron prepararse.

Además de las pérdidas humanas, las aguas arrasaron hogares y campos de cultivo.

Por ahora, los servicios de emergencia están ayudando con alimentos y enseres básicos a los desplazados por la catástrofe.
Muchas de las áreas afectadas aún son inaccesibles, por lo que la SEMA todavía no ha podido estimar el número total de afectados en estas zonas densamente pobladas.

Nigeria se encuentra actualmente en su temporada lluviosa, una época que provoca que el caudal de muchos de sus ríos se eleve hasta el punto de provocar graves inundaciones.

De hecho, el Gobierno ordenó declarar el estado de emergencia tras una alerta de los servicios hidrológicos nacionales.

El estado de emergencia permite a la SEMA llevar a cabo tareas de búsqueda y rescate en zonas donde las inundaciones suponen una amenaza habitual.

 

DAMG