Foto: Twitter John Creamer aseguró sentirse emocionado de estar en México  

El encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en México, John Creamer, señaló que el gran compromiso de la Unión Americana con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, destaca aún más la intención de trabajar en conjunto para mejorar la relación bilateral.

 

“El mes pasado, el presidente Trump tuvo una primera llamada telefónica muy positiva con el presidente electo, López Obrador, y desde entonces hemos tenido visitas exitosas del secretario de Estado Pompeo, el secretario del Tesoro Mnuchin y la secretaria de Seguridad Nacional, Nielsen”.

 

En entrevista con Notimex, quien actualmente dirige la representación estadounidense en territorio mexicano, tras la partida de la ex embajadora Roberta Jacobson en mayo pasado, puntualizó que las recientes elecciones demostraron lo comprometido que está el pueblo mexicano con sus valores democráticos.

 

“Las cuatro áreas prioritarias que el presidente electo ha identificado -migración, seguridad, comercio y desarrollo- también son áreas prioritarias para Estados Unidos. Esperamos con interés trabajar con el presidente electo López Obrador y su equipo para lograr objetivos compartidos en estas áreas cuando su administración asuma el cargo el 1 de diciembre”, subrayó.

 

Y es que México es uno de los socios más cercanos y valiosos de Estados Unidos. “Nuestras naciones son vecinas y aliadas, fortalecidas por valores comunes, lazos interpersonales profundos y fuertes vínculos comerciales. Ambos estamos comprometidos a construir un continente norteamericano más competitivo, próspero y seguro”, destacó.

 

En ese sentido, Creamer refirió que ambos países están entrelazados económicamente, luego de que México es su tercer socio comercial más grande, ya que en 2017 intercambiaron más de 623 mil millones de dólares en bienes y servicios.

 

“Vendemos más a México que a China, India y Rusia juntos. Ese comercio apoya empleos en México y Estados Unidos. Cientos de empresas de Estados Unidos persiguen y amplían con éxito las ventas en México cada año, mientras que las empresas mexicanas amplían su inversión en Estados Unidos”, explicó.

 

Creamer comentó que ambas naciones colaboran regional y globalmente para abordar intereses mutuos. “Estamos trabajando juntos para mejorar nuestra seguridad compartida, combatir el narcotráfico y las organizaciones criminales transnacionales, así como los flujos ilícitos de dinero y armas que entran a México desde los Estados Unidos”.

 

Al mismo tiempo, añadió que en estos momentos ya se renueva el compromiso de abordar las condiciones económicas, de seguridad y de gobierno subyacentes que impulsan la inmigración ilegal en Centroamérica.

 

También, dijo, ambos países están comprometidos en trabajar juntos para fortalecer los lazos económicos, de manera que beneficien a los ciudadanos de los dos países.

 

A futuro, el funcionario estadounidense enfatizó que espera que ambos gobiernos sigan trabajando juntos para combatir el tráfico de drogas; interrumpir el movimiento ilícito de efectivo, armas y drogas a través de la frontera compartida; fortalecer la rendición de cuentas por corrupción y abusos contra los derechos humanos; y llevar a los miembros de organizaciones criminales transnacionales ante la justicia.

 

“Ninguno de nuestros países puede ser seguro si el otro no lo es. Ningún país puede enfrentar exitosamente a las organizaciones criminales transnacionales o al flagelo de drogas ilegales por sí mismo. Esta es una responsabilidad compartida”.

 

En ese sentido, abundó, están comprometidos a continuar la cooperación bilateral con México en las áreas de seguridad y justicia, donde “la Iniciativa Mérida es un pilar de nuestros esfuerzos de cooperación con Mexico en el combate a las violentas organizaciones transnacionales que producen y trafican drogas, y para asegurar nuestra frontera compartida”.

 

Asimismo, dijo, trabajar juntos en el desarrollo de los países del Triángulo Norte de Centroamérica, mientras que fortalecer las relaciones económicas seguirá siendo un área importante.

 

“La colaboración en todas estas áreas beneficia a ambas naciones. Además de la cooperación de gobierno a gobierno en estos temas, las compañías estadounidenses ofrecen tecnologías y soluciones líderes que también ayudan a resolver estos problemas”.

 

En materia migratoria, dijo que Estados Unidos continuará trabajando en la región para garantizar que el flujo de personas sea seguro, y para abordar las condiciones subyacentes económicas y de seguridad que originan el fenómeno.

 

Lo anterior, explicó, “incluye mejorar los controles fronterizos, perseguir las redes de trata y tráfico de personas, asistir a migrantes necesitados de protección, y mejorar la capacidad de los países para recibir e integrar ciudadanos que han sido regresados de otras naciones”.

 

Al respecto, comentó que López Obrador ha identificado áreas de interés común en las que le gustaría trabajar con la Unión Americana, tal es el caso del desarrollo económico en los países del Triángulo del Norte de Centroamérica.

 

“Queremos que los ciudadanos de nuestro hemisferio tengan la oportunidad de construir una vida mejor para sí mismos en la tierra en la que nacieron”.

 

Para ello, Estados Unidos ha destinado más de 2.6 mil millones de dólares en asistencia internacional en los años fiscales del 2015-2018 para Centroamérica, a fin de abordar las condiciones subyacentes económicas, de seguridad y de gobernanza que originan la inmigración ilegal a dicho país.

 

Por otra parte, John Creamer aseguró sentirse emocionado de estar en México. Ya que tras unirse al servicio exterior, hace más de 30 años, siempre deseó poder trabajar en este país.

 

“Mi primera asignación fue en Managua, en donde conocí a mi esposa, Liza. Después de casarnos, nos fuimos a Sudáfrica, Haití, Argentina, Colombia, Bolivia y Brasil, pero estamos felices de que México sea nuestro nuevo hogar”.

 

“Es un placer y un honor ser el Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en México en este momento, cuando nuestros países están trabajando juntos para abordar un rango importante de situaciones que afectan a los ciudadanos en ambos lados de la frontera”, agregó.

 

Finalmente, explicó que si bien aún no hay embajador, ya se dialoga en la Casa Blanca sobre la importante decisión, mientras tanto, los funcionarios estadounidenses y mexicanos se reúnen frecuentemente, a los más altos niveles, para abordar retos y oportunidades compartidas.

 

aarl