Foto: Especial Los delincuentes piden dinero con la promesa de llegar a México para conocer a la víctima  

La inexperiencia de algunos adultos con las nuevas tecnologías de comunicación, vuelve a este sector de la población un blanco fácil para quienes cometen fraudes cibernéticos mediante redes sociales.

 

El área de Ciberdelincuencia de la Policía capitalina ha detectado que hombres de entre 40 y 60 años de edad son engaños por delincuentes que utilizan perfiles falsos —en los cuales se hacen pasar por mujeres extranjeras— para engancharlos y pedirles dinero con el pretexto de que viajarán a México con el objetivo supuestamente conocer a la víctima.

 

A esta modalidad de estafa, detectada por primera vez hace más de dos años por la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México (SSP-CDMX), se le ha denominado fraude nigeriano, debido a que el primer caso descubierto fue cuando un hombre realizó un depósito bancario de miles de pesos para que una presunta mujer nigeriana llegara a México con la finalidad de conocerlo.

 

Modus Operandi 

En una entrevista con 24 HORAS, Alejandra Díaz, policía del área de Ciberdelincuencia, afirmó que la Policía capitalina ha documentado que en este delito las víctimas han hecho depósitos de hasta 300 mil pesos.

 

“Enganchan a las víctimas a través de redes sociales con promesas de amor debido a que los defraudados son personas adultas que no saben usar bien las tecnologías y creen que todo lo que está pasando es real”, dijo la oficial de 32 años de edad.

 

Detalló que el modus operandi de los delincuentes consiste en que la víctima realice un depósito a una cuenta bancaria para que cubra los gastos del presunto viaje que se realizará a nuestro país.

 

Posteriormente, la supuesta mujer extranjera se pone en contacto con la víctima para que ésta le realice un segundo abono de dinero, con el argumento de que fue detenida en la aduana y no le permiten el ingreso a México.

 

Después de realizar ambos pagos, detalló la agente Díaz, el delincuente cierra el perfil falso que tenía abierto en redes sociales. En este sentido, dijo, la mayoría de los casos ocurre mediante una cuenta de Facebook.

 

Respecto al origen de las cuentas bancarias, indicó que el rastreo de los números termina en otros países, entre ellos algunos del continente africano, supuesto origen de las mujeres que contactan a las víctimas.

 

fahl