Después de 18 horas de bloqueos en toda la ciudad de Oaxaca, transportistas, taxistas y mototaxistas afiliados a la Confederación de Trabajadores de México (CTM) retiraron sus unidades con las que impidieron el paso desde ayer por la noche en 26 calles y cruceros, para exigir la liberación de su dirigente Marco Antonio Sánchez Cruz, detenido por homicidio.

 

De acuerdo a la Fiscalía de Oaxaca, el detenido está acusado de haber participado en cinco asesinatos.

 

Estos bloqueos originaron que trabajadores no acudieran a trabajar ante la imposibilidad de trasladarse a sus centros de trabajo.

 

Cientos de niños se quedaron sin clases, así como trabajadores y empleados sufrieron para llegar a laborar.

 

El servicio de transporte urbano se paralizó por lo que decenas de oaxaqueños tuvieron que caminar para trasladarse a sus centros de trabajo.

 

Viajeros que salieron y llegaron a Oaxaca vía aérea tuvieron que caminar del aeropuerto internacional Benito Juárez hasta la carretera para poder tomar un servicio de taxi que los acercara a sus domicilios. Muchos vuelos fueron cancelados. En el caso de United Airlines, su tripulación se negó a presentarse y a salir del hotel en el que se hospedaban por miedo a que fueron agredidos por los inconformes.

 

Autobuses foráneos fueron detenidos y las corridas fueron suspendidas.

 

Una familia sufrió en carne propia la fuerza de la ira de los transportistas cuando se trasladaban a bordo de su camioneta y el padre trató de pasar por los bloqueos. Su hija recibió una pedrada en la cabeza, mientras que su vehículo destruido.

 

Un bombero y un ciudadano fueron golpeados severamente.

 

 

Los visitantes juraban que no regresarían a un lugar en donde la ley no se aplica.

 

Ahora, los maestros preparan nueva embestida, ya que se movilizarán durante tres días.

 

Al momento, se desconoce el arreglo al que llegaron los cetemistas con el gobierno de Alejandro Murat.
JMSJ