Estocolmo.- El Premio Nobel de Economía 2017 fue concedido hoy al estadunidense Richard H. Thaler por sus estudios sobre la economía conductal, pues contribuyó de forma decisiva a “construir un puente entre los análisis psicológicos y económicos en la toma de decisiones individuales”.

 

Thaler, uno de los fundadores de la economía del comportamiento, fue galardonado por clarificar la forma en la que debilidades humanas, como la falta de racionalidad y autocontrol, pueden afectar los mercados, anunció la Real Academia de Ciencias de Suecia.

 

Con el galardón se reconoce el trabajo de Thaler por integrar la economía y psicología, explorando “cómo una limitada racionalidad, las preferencias sociales y la falta de autocontrol afectan tanto a las decisiones individuales y los resultados del mercado”.

 

El profesor de la Universidad de Chicago, de 72 años de edad, ha sido un “pionero” en este ámbito, al contribuir de forma decisiva “a construir un puente entre los análisis económicos y psicológicos de los procesos de decisión individuales”, según el fallo del jurado.

 

Sus hallazgos empíricos y conocimientos teóricos han sido decisivos en la creación de la nueva y creciente área de la economía conductual, la cual ha tenido un impacto profundo en muchas de las áreas de la investigación y políticas económicas.

 

“Al incorporar nuevas ideas sobre la psicología humana al análisis económico, ha dotado a los economistas de una mayor riqueza de herramientas analíticas y experimentales para comprender y predecir el comportamiento humano”, agregó la academia sueca.

 

Nacido en Nueva Jersey, Thaler se graduó en la Case Western Reserve University en 1967, tres años después completó una maestría en la Universidad de Rochester y obtuvo el doctorado en 1974, también en Rochester.

 

En 2016, el Banco de Suecia otorgó el Premio Nobel de Economía a los profesores Oliver Hart y Bengt Holmström, por sus aportaciones a la Teoría de los Contratos, que analiza cómo se elabora la contratación y sus diversos efectos, sobre todo en el mundo de la empresa.

 

Si bien algunos Nobel se conceden desde 1901, el Nobel de Economía se empezó a entregar hasta 1969 debido a que esta categoría no aparecía en el testamento de Alfred Nobel.

 

El nobel dedicado a esta disciplina se bautizó oficialmente como “Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel”, pero con los años se ha abreviado para simplificarlo como Nobel de Economía.

 

Con esta designación se cierra este año la ronda de los prestigiosos galardones, tras conocerse la semana pasada los de Medicina, Física, Química, Literatura y de la Paz.

 

El Premio Nobel de Medicina fue concedido este año a los estadunidenses Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young por su descubrimiento del reloj biológico que regula el funcionamiento del cuerpo humano y otros organismos.

 

El Nobel de Física fue para los científicos estadunidenses Barry Barish y Kip S. Thorne, así como para el alemán Rainer Weiss por sus investigaciones sobre las ondas gravitacionales, en tanto el de Química para los científicos Jacques Dubochet, de Suiza, el alemán Joachim Frank y el británico Richard Henderson por el desarrollo de la imagen biomolecular en 3D.

 

El escritor británico de origen japonés, Kazuo Ishiguro, ganó el jueves pasado el Premio Nobel de Literatura 2017 por sus “novelas de gran fuerza emocional”, mientras la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares obtuvo el Premio Nobel de la Paz.

 

Los ganadores recibirán el próximo 10 de diciembre, aniversario de la muerte del fundador Alfred Nobel (1833-1896), una medalla de oro, un diploma y un cheque por nueve millones de coronas suecas (1.1 millones de dólares), cantidad que se reparte si hay más de un ganador en la misma categoría.