Ricardo Monreal, jefe delegacional en Cuauhtémoc, informó que después de las acusaciones realizadas en el mes de febrero por la asociación civil Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), la Contraloría General de la CDMX determinó que no hay conflicto de intereses en las contrataciones realizadas por la demarcación.

 

Por tal razón, presentará una demanda civil por daño moral. Y lanzó un llamado para que los responsables de las acusaciones puedan corregir “sus calumnias”, a pesar de que éstas afectaron a su familia.

 

En conferencia de prensa, el funcionario señaló que dicha resolución fue emitida por la dependencia capitalina el 6 de julio de este año, después de que dicha asociación publicó, en su portal de Internet, supuestas irregularidades en la asignación de contratos. En las acusaciones se mencionaba que se realizaron adquisiciones en presunto beneficio de amigos de su hija, Catalina Monreal.

 

Después de las indagaciones realizadas sobre 15 contratos de adquisiciones y nueve obras, se determinó la no existencia de conflicto de intereses atribuibles a funcionarios de la delegación Cuauhtémoc,  toda vez que no se  acreditó algún vínculo familiar, de amistad o de negocios con los contratistas.

 

Recordó que en su momento demostró que la información difundidas por Mexicanos Contra la Corrupción era falsa, debido a que cada una de las contrataciones se realizaron en apego a la ley y en completa transparencia. Por ello, él mismo pidió la intervención de la Contraloría en la investigación.

 

Asimismo, señaló que en estos casos, no es suficiente con que el presidente de la asociación civil o fundación renuncie, pues esto no lo exime de sanciones penales o administrativas.

 

caem