El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó hoy que el uso de la mayor bomba no nuclear en Afganistán sea una señal para Corea del Norte y reiteró su confianza en que la crisis con ese país sea resuelta con ayuda de China.

 

“No sé si esto envía un mensaje. No hace ninguna diferencia si lo hace o no. Corea del Norte es un problema, y un problema que será atendido”, dijo el mandatario tras confirmar que autorizó el uso de la llamada “madre de todas las bombas”.

 

El mandatario expresó de nueva cuenta su agrado por el presidente chino Xi Jinping, a quien recibió la semana pasada en su residencia veraniega de Mar-a-Lago, en Florida, para discutir temas comerciales y de seguridad.

 

“Como ustedes saben, el presidente Xi es una persona estupenda. Pasé mucho tiempo con él en Florida. Es un hombre muy especial, ya veremos cómo va, pero creo que va a intentarlo muy duro”, expresó, en alusión a la eventual mediación china en Corea del Norte.

 

La actual admiración de Trump por China y Xi contrasta con las duras críticas que lanzó durante su campaña electoral, cuando acusó al gigante asiático de ser un manipulador de su moneda y de afectar a Estados Unidos por su favorable posición comercial.

 

Trump reafirmó, sin embargo, su intención de actuar por su cuenta para frenar el programa de misiles balísticos que lleva a cabo Corea del Norte, aunque contrario a lo sugerido días atrás, insistió que lo haría acompañado por otras naciones.

 

“Tengo gran confianza en que China manejará adecuadamente a Corea del Norte. ¡Si no puede hacerlo, Estados Unidos, con sus aliados, lo hará!”, señaló el mandatario en un mensaje en Twitter.

 

JRAM