La Junta Directiva de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos de la Cámara de Diputados se declaró en sesión permanente para analizar la minuta que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Ley General de Educación, que se prevé apruebe el pleno el 14 de marzo.

 

En reunión de trabajo los legisladores acordaron como primer paso reunirse el viernes con el subsecretario de Planeación, Evaluación y Coordinación de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Otto Granados Roldán.

 

“La reunión con funcionarios de la SEP permitirá a la comisión externar sus dudas sobre la iniciativa preferente presentada por el Ejecutivo y remitida a la Cámara de Diputados el pasado martes 28 de febrero por el Senado de la República”, informó la perredista Hortencia Aragón Castillo.

 

La minuta, turnada a la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos para su dictaminación, tiene el objetivo de ayudar a revalidar los estudios de migrantes mexicanos deportados de Estados Unidos.

 

Indica que todo individuo tiene derecho a recibir enseñanza de calidad en condiciones de equidad, por lo tanto todos los habitantes del país tienen las mismas oportunidades de acceso, tránsito y permanencia en el sistema educativo nacional.

 

Establece que se deberá garantizar el acceso a la educación básica y media superior, aun cuando los solicitantes carezcan de documentos académicos o de identidad. Además, los estudios realizados fuera del sistema educativo nacional podrán adquirir validez oficial mediante su revalidación.

 

En el proceso de dictaminación, la comisión realizará mesas de trabajo públicas con el tema “Estado, educación y migrantes”, a las que acudirán académicos y especialistas el 6 de marzo.

 

El Pleno de la instancia legislativa conocerá el dictamen a la minuta el 8 de marzo, consecutivamente lo discutirá y votará el día 13, para su posterior presentación en el Pleno cameral.

 

La diputada refirió que “hay un fuerte compromiso de todas las instituciones educativas del país para abrirse, de manera emergente, con programas específicos de atención a repatriados. El problema es grande, pero con la voluntad de las instituciones podrá resolverse”.

 

Consideró que “sería lamentable que la respuesta a los migrantes fuera negativa, ya que ellos esperan buena voluntad al regresar a su país”.

 

JMS