SANTO DOMINGO. Un locutor y el director de la emisora 103.5 FM de San Pedro de Macorís, este de la República Dominicana, fallecieron hoy tras ser tiroteados por un desconocido que irrumpió en las instalaciones de la cadena de radio, informaron a Efe fuentes del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP).

 

Los fallecidos son el locutor Luis Manuel Medina, quien en el momento del tiroteo transmitía en directo en la emisora 103.5 FM, y su colega Luis Martínez, director de la estación.

 

El presidente del CDP, Olivo De León, explicó a Efe que, según las primeras informaciones, un hombre subió a la emisora, ubicada en un centro comercial y, sin mediar palabras, disparó a Medina e hizo lo propio a Martínez, así como a la secretaria Dayana García, quien resultó gravemente herida.

 

Las primeras informaciones aseguran que en el hecho participó una sola persona, aunque otros medios locales afirman que eran dos los hombres que irrumpieron en la emisora.

 

En fotos publicadas en las redes sociales se observa a Medina tirado en el suelo en un charco de sangre y a Martínez sentado en un sillón tras ser tiroteado y con sangre en el pecho.

 

Mientras un vídeo divulgado en Facebook recoge el instante en el que se producen los primeros disparos, mientras Medina leía noticias.

 

Los dos comunicadores conducían el programa Milenio Caliente, y Medina, además, formaba parte del equipo de cronistas del equipo de béisbol dominicano las Estrellas Orientales.

 

El presidente del gremio de periodistas dominicano exigió una “inmediata investigación” de lo ocurrido y el apresamiento de los responsables del doble crimen.

 

La policía se desplegó en los alrededores del centro comercial donde está ubicada la emisora para detener al autor.

 

 Periodistas exigen esclarecer asesinato 

 

El presidente del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), Olivo De León, exigió una “inmediata investigación” para aclarar el hecho que llena de luto el periodismo local que, en abril próximo, recordó, conmemorará el segundo aniversario del asesinato del periodista Blas Olivo a manos de una banda de asaltantes.

 

Posteriormente, en un comunicado, De León pidió al Ministerio Público, a la Policía Nacional y “a todas las autoridades correspondientes” disponer “todo el esfuerzo necesario para dar con el paradero del asesino, someterlo a la Justicia y aplicarle todo el peso de la ley”.

 

A la vez, lamentó el hecho de que “en pleno siglo XXI sigan produciéndose hechos como este, donde comunicadores y periodistas son asesinados sin contemplación alguna”.

 

Por su lado, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), al que pertenecían los fallecidos, condenó “enérgicamente” el asesinato de los comunicadores mientras realizaban sus labores.

 

El secretario general del SNTP, José Beato, calificó de “horrendo, terrible y sin precedentes” este hecho que “enlutece a toda la clase trabajadora de la prensa”.

 

Por su parte, en declaraciones a los medios, el fiscal de San Pedro de Macorís, Claudio Cordero, lamentó el “triste” asesinato de ambos locutores, que calificó de “prestigiosos”.

 

Asimismo, dijo que profundizan la investigación para determinar lo ocurrido y pidió al responsable que se entregue a las autoridades “para evitar más derramamiento de sangre”.

 

JMS