Cerca de 50 obras realizadas entre 1939 y 1980 que dan cuenta de la importancia de la caricatura en el exilio y cómo se enfrentaron los exiliados a la diferentes ámbitos de la sociedad, integrarán la exposición “Humorismo gráfico y el exilio en México” que abrirá sus puertas al público a partir del 11 de febrero en el Ateneo Español, en esta capital.

 

Bajo la curaduría de Agustín Sánchez González, la muestra es resultado de un proceso de investigación que no se había estudiado en México en torno a la caricatura y su relación con el exilio, un proceso que sí se vio en otras disciplinas como el teatro, la danza, la música, la ciencia, pero nunca en la caricatura.

 

“Nunca se ha destacado la caricatura en ningún ámbito porque les parece poco seria, sin embargo, es todo lo contrario, es compleja y por esa razón no se ha estudiado, soy pionero en muchos de los estudios de caricatura”, señaló a Notimex Sánchez González, investigador del Centro Nacional de Documentación e Información de Artes Plásticas (CENIDIAP) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

 

“Humorismo gráfico y el exilio en México” presentará la obra de 10 moneros españoles, entre ellos, Ernesto Guasp García (1901-1984), caricaturista político que hizo varias portadas de libros, carteles de cine y hasta un programa de televisión; se encuentra también Francisco Rivero Gil (1899-1972), que estuvo varios años en el diario “Excelsior” y fue creador del logo del Ateneo Español.

 

También se exhibe el trabajo de Artis Gener (1912-2000) mejor conocido como “Tisner”, catalán y primer escenógrafo de la televisión en México; al igual que Ras Martín, quien estuvo mucho tiempo en el diario “Novedades”; Antonio Robles, autor que renovó la literatura infantil en España y que en México realizó una serie de collages para la Revista “Don Timorato” en 1940.

 

También destaca la obra de Vicente Rojo (1932), quien hace una serie de caricaturas, muchas de ellas dedicadas al escritor y cronista Carlos Monsiváis (1938-2010); figura además, el ilustrador German Horacio (1902-1975), padre del actor mexicano German Robles.

 

Además de Ángel Rueda, monero deportivo y quien trabajo al lado del comentarista José Ramón Fernández; así como Sergio Aragonés, considerado como un “monstruo” de la caricatura universal, colaborador en la Revista “Mad” de Estados Unidos.

 

Sánchez González, también estudioso de la vida y obra de José Guadalupe Posada, recordó que en 1939 llegaron a México miles de españoles tras el triunfo del franquismo, modificando así, la vida mexicana.

 

“Llegaron caricaturistas que trabajaron en México en un momento donde exista gran represión hacia caricatura, de hecho se da un control de prensa”, dijo el investigador quien agregó que el grupo de moneros tenía un lenguaje diferente, pues a pesar de que habla español en ambas naciones, los giros mexicanos no tienen nada que ver con el español.

 

“Todos ellos tuvieron serios problemas para integrarse a la sociedad y esta situación hizo que pocos trabajaran en México y conservaran una estancia larga”, refirió el especialista.

 

Destacó que la primera exposición que hicieron los exiliados en México fue de caricatura a bordo del Barco Sinaia, donde todos los días se publicaba un pequeño diario a cargo de Juan Rejano, considerado uno de los impulsores del periodismo cultural en México, e ilustrado por diferentes caricaturistas.

 

“Esta muestra viene a ensañarnos la gran calidad humana que hemos tenido los mexicanos con los exiliados que fueron acogidos e integrados a la sociedad mexicana”, refirió Agustín Sánchez, quien señaló que de las 50 obras que se presentarán, 17 originales serán donadas al Ateneo Español.

 

Además, el día de la apertura de la exposición “Humorismo gráfico y el exilio en México”, se presentará un libro homónimo con cerca de 200 obras y bajo el sello Turpin.

 

 

OR